La jornada de cierre de campaña de La Libertad Avanza (LLA) en Corrientes se vio empañada por incidentes entre militantes libertarios, opositores y las fuerzas de seguridad, dejando en evidencia la tensión política en la provincia. Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, y Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, viajaron a la capital correntina para respaldar a Lisandro Almirón, candidato a gobernador, y a Any Pereyra, aspirante a intendenta.
El operativo de seguridad comenzó sin contratiempos, a pesar de los hechos registrados en Lomas de Zamora. Milei y Menem compartieron imágenes con simpatizantes en el aeropuerto antes de partir hacia Corrientes. Sin embargo, al llegar a la ciudad, un pequeño grupo de opositores se reunió en la intersección de Junín y Córdoba, el punto inicial previsto para la caminata, exhibiendo carteles y consignas en contra de la hermana del Presidente, lo que motivó la intervención policial.
El relato oficial
La Policía Provincial recomendó a la Policía Federal modificar el recorrido para evitar confrontaciones directas. Por esta razón, la marcha comenzó en otra intersección y con una demora de una hora. A pesar de las precauciones, algunos manifestantes intentaron acercarse al lugar donde estaban Milei y Menem, lo que desencadenó forcejeos y golpes, obligando a suspender la actividad. Finalmente, ambos dirigentes se retiraron en una camioneta oficial.
Tras los hechos, La Libertad Avanza responsabilizó directamente al gobernador radical Gustavo Valdés, señalando en un comunicado que “militantes políticos del gobernador irrumpieron violentamente en la caminata”. Según este relato, la manifestación fue interrumpida por actos de violencia que pusieron en riesgo tanto a los dirigentes como a los vecinos presentes.
En contraposición, el gobierno de Corrientes negó estas acusaciones. Fuentes cercanas a Valdés indicaron que la seguridad estuvo a cargo principalmente de la Policía Federal y que la fuerza local intervino solo de forma complementaria. Además, calificaron el episodio como “un enfrentamiento menor” entre militantes libertarios y kirchneristas, minimizando el hecho al asegurar que “fueron cinco contra cinco” y que parte de los empujones provinieron de la custodia de Milei.
El Ministerio de Seguridad provincial confirmó que se detuvieron a dos personas con antecedentes penales y que tres policías correntinos resultaron heridos, requiriendo atención médica. Por el episodio se abrió una causa judicial por atentado y resistencia a la autoridad.