La Policía Bonaerense arrestó a un hombre acusado de drogar y explotar sexualmente a mujeres en la ciudad de Mar del Plata. En el marco de un operativo en el Complejo Habitacional SOIP, encontraron al sospechoso y a una de sus víctimas, que la tenía en cautiverio. Ella es una chica de 23 años, con quién grababa encuentros sexuales y hasta le había tatuado sus iniciales en sus partes íntimas.
La investigación que originó el procedimiento empezó el 11 de julio, tras las denuncias de vecinos de la zona sobre la supuesta retención de chicas contra su voluntad en el domicilio del ahora detenido.
A partir de esta acusación, se inició un trabajo de seguimiento que permitió confirmar que el imputado, identificado como U.F., de 41 años, ejercía violencia física, amenazas y coerción sobre tres mujeres adultas. También les suministraba estupefacientes como forma de sometimiento.
El fiscal a cargo del caso, Emiliano Fortunato, demostró que el acusado llevaba a las víctimas en su camioneta Volkswagen Amarok hacia distintos domicilios particulares, donde las obligaba a prostituirse y luego, se quedaba con una parte de las ganancias.
Con todas las pruebas obtenidas (mediante, por ejemplo, observaciones encubiertas, testimonios de vecinos y seguimiento vehicular), la Justicia dispuso dos órdenes de allanamiento y una de detención sobre el hombre de 41 años, que se negó a declarar y luego fue trasladado a la Unidad Penal N°44 de Batán.
Durante el allanamiento, en el que estuvo presente el fiscal, se secuestraron varios elementos de interés: un teléfono celular, dos balanzas de precisión, una notebook, un pendrive, un elemento de estimulación sexual, una máquina de tatuar con gran cantidad de agujas y un cuadro con un orificio en el centro, que supuestamente servía para ocultar una cámara espía.
El pendrive contendría grabaciones pornográficas de la chica de 23 años, considerada la víctima principal, y de otras mujeres. También se incautó el mencionado cuadro.
La causa fue caratulada como explotación de la prostitución y estuvo a cargo de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado, a través de la Dirección de Investigaciones contra el Crimen Organizado.
El relato de las víctimas
Luego de la detención del presunto proxeneta, desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos bonaerense atendieron y acompañaron a las mujeres víctima de trata.
En este contexto, una de ellas contó el supuesto calvario que vivía la principal víctima: el aprehendido la obligaba a prostituirse tanto en el lugar allanado como en otros domicilios y denunció que la había tatuado forzadamente.
Según su testimonio, le había escrito la letra “F” en la pelvis y las iniciales “F” y “U” en los glúteos, que corresponden al nombre del hombre de 41 años. Para esto, habría utilizado la máquina de tatuar incautada.