La jura de senadores dejó al descubierto un nuevo cortocircuito entre la vicepresidente Victoria Villarruel y la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. La funcionaria llegó al Congreso junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y al ministro del Interior, Diego Santilli, pero se encontró con una situación inesperada: no tenía un lugar asignado para presenciar la ceremonia.
La escena ocurrió cuando el grupo ingresó por la calle Hipólito Irigoyen, en momentos en que Patricia Bullrich dialogaba con la prensa acreditada. Ante la falta de asientos disponibles, se decidió desalojar un palco para ubicar a la comitiva. Quienes debieron retirarse fueron los familiares de Alejandro Fitzgerald, flamante secretario administrativo del Senado, que había jurado minutos antes.
De acuerdo con lo que pudo reconstruir TN, el palco central —donde habitualmente se sitúan las autoridades— no estaba disponible porque ya había sido reservado por gobernadores que habían solicitado sus lugares con anticipación. Villarruel remarcó ese punto al insistir en “el respeto por las formalidades” y recordó que en la Cámara alta “el Senado está ordenado y seguirá de la misma manera”.
Desde el entorno de la vicepresidenta señalaron que cualquier requerimiento puede ser atendido, pero “dentro de la lógica del debate y de la formalidad”. Según fuentes legislativas, la Casa Rosada no había presentado ningún pedido oficial para reservar asientos, motivo por el cual no había espacio asignado para Karina Milei ni para los funcionarios que la acompañaban.
Tras algunos minutos de tensión, finalmente se habilitó un lugar donde se instalaron Karina Milei, Adorni y Santilli. Más tarde se sumaron el subsecretario de la Presidencia, Eduardo “Lule” Menem, y Scharif Menem, jefe de gabinete del presidente de Diputados, Martín Menem.
En otros palcos ya se encontraban los gobernadores Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Rolando Figueroa (Neuquén) y Leandro Zdero (Chaco). “Es la casa de las provincias”, destacaron desde el Senado, en referencia a la prioridad que se otorga a los mandatarios provinciales.
El conflicto, sin embargo, se había gestado la noche anterior. Según trascendió, Karina Milei pidió a Patricia Bullrich que intercediera ante Villarruel para reservar el “palco de la Presidencia” en la sesión. La vicepresidenta rechazó la solicitud al considerar que “esa no era la forma adecuada” y que el pedido debía hacerlo directamente la propia Karina Milei, sin intermediarios.



