Somalilandia es un territorio ubicado geográficamente entre Etiopía y Somalia (del que oficialmente forma parte) que proclamó su independencia en 1991, pero ningún país lo reconoció oficialmente como nación soberana en las más de tres décadas transcurridas hasta que la semana pasada Israel fue el primero en hacerlo.
La comunidad internacional sigue aún sin darle aval a Somalilandia, incluida las Naciones Unidas (ONU). Se trata de un caso que tiene puntos de contacto con el de Taiwán, que desde hace tiempo pretende separarse de China.
El presidente de Somalilandia, Abdirahman Mohamed Abdullahi, calificó la declaración del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu como un "momento histórico", aunque la misma, en cambio, fue condenada por las autoridades de Somalia, Egipto, Turquía y Yibuti, cuyos ministros de Relaciones Exteriores firmaron un comunicado conjunto planteando su "rechazo total" al anuncio de Israel.
Sucede que podría incentivar a otros países a seguir el camino del reconocimiento del pequeño terriorio africano de 137.600 km² donde residen unas 3,5 millones de personas, y que tiene un sistema político propio, un Parlamento, su fuerza policial, una bandera, una moneda y emite sus propios pasaportes.
Somalilandia fue un protectorado británico hasta su independencia el 26 de junio de 1960 pero sólo cinco días después se fusionó con la Somalia italiana, que también venía de independizarse recientemente.
De inmediato un gran porcentaje de somalilandeses se arrepintió de la unión con Somalia apenas se concretó y las diferencias diferencias con sus vecinos del sur no tardaron en reflejarse. Un año después de la creación del nuevo Estado, se celebró un referéndum para redactar una nueva Constitución que tuvo el rechazo de los somalilandeses, pero de todos modos se siguió adelante con esa carta magna.
A fines de la década del 60, el presidente fue asesinado por su guardaespaldas a partir de un golpe de estado del general Mohamed Siad Barre, quien se hizo con el poder. Fue derrocado recién en 1991, cuando se libró una guerra civil y Somalilandia declaró unilaterlamente su independencia.



