En medio de la escalada de tensión en el tablero de la geopolítica, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reivindicó el endurecimiento de su política internacional tras el operativo que ordenó de remoción de Nicolás Maduro en Venezuela. En ese marco, lanzó un claro mensaje a las potencias rivales y sostuvo que "la única nación a la que China y Rusia temen y respetan es a Estados Unidos".
"Rusia y China no tienen ningún temor de la OTAN sin Estados Unidos, y dudo que la OTAN estuviera ahí para nosotros si realmente la necesitáramos", escribió Trump en su red social Truth.
El mandatario sostuvo que, pese a ello, Estados Unidos "siempre estará del lado de la OTAN, incluso si ellos ya no están para nosotros". Y volvió a atribuirse un rol decisivo en el conflicto en Europa del Este. "Sin mi participación, Rusia tendría hoy toda Ucrania", afirmó, al tiempo que consideró que fue él quien "por sí solo puso fin a ocho guerras".
"(Noruega) estúpidamente decidió no darme el Premio Nobel de la Paz", señaló y de inmediato le restó importancia a esa situación y agregó: "Lo que importa es que salvé millones de vidas".
La incautación del buque petrolero que navegaba en aguas del Atlántico Norte con bandera rusa en el marco del bloqueo sobre las costas de Venezuela hizo aumentar los roces entre Washington y el Kremlin. La transición hacia una salida del régimen chavista que Trump puso en marcha trae aparejada la necesidad de un desplazamiento de la injerencia que venía teniendo Vladimir Putin sobre Caracas.
En la Casa Blanca, el mensaje es mostrar poderío militar y reforzar una línea discursiva que Trump sostiene sobre todo desde su regreso al gobierno, que es hacer nuevamente fuerte a Estados Unidos para proteger los intereses nacionales.



