La administración de Donald Trump anunció un cambio radical en el tablero geopolítico del Caribe tras la captura de Nicolás Maduro. El presidente de Estados Unidos confirmó la interrupción total de los envíos de crudo y recursos financieros desde Caracas hacia La Habana, una medida que asfixia el motor energético del régimen cubano.
El mensaje directo desde Truth Social
A través de su plataforma digital, el mandatario estadounidense fue tajante sobre el fin de una era de cooperación ideológica y económica. Trump aseguró: “NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA - CERO”.
El presidente explicó que Cuba subsistió durante décadas gracias a “grandes cantidades de PETRÓLEO y DINERO de Venezuela” como pago por “servicios de seguridad” destinados a los líderes chavistas, “PERO YA NO MÁS”.
Colapso de la seguridad cubana en Caracas
El operativo militar del pasado 3 de enero en la capital venezolana no solo terminó con la detención de Maduro, sino que desarticuló el aparato de protección extranjero. Trump afirmó que gran parte de los agentes cubanos que custodiaban al exmandatario “están MUERTOS” tras la incursión de las fuerzas especiales.
Bajo esta nueva realidad, el mandatario sentenció: “Venezuela ya no necesita protección frente a los matones y extorsionadores que los mantuvieron como rehenes durante tantos años”. Además, reforzó el compromiso de su gestión con el país sudamericano: “Venezuela ahora tiene a Estados Unidos de América, el ejército más poderoso del mundo (por mucho), para protegerlos, y los protegeremos”.
Una crisis energética sin precedentes
La Habana reconoció oficialmente la muerte de 32 ciudadanos en el operativo, mientras decretaba duelo nacional. Para Cuba, este corte de suministro representa una catástrofe económica similar al periodo especial de los años 90.
Desde el año 2000, el acuerdo de intercambio de servicios médicos por hidrocarburos sostuvo la precaria red eléctrica de la isla. Sin embargo, los envíos —que llegaron a superar los 100.000 barriles diarios— cayeron a solo 16.000 en 2025. El anuncio de Trump sella el destino de un pacto que hoy llega a su fin absoluto.



