El banco de inversión Morgan Stanley evaluó la capacidad de Argentina para afrontar los próximos compromisos de deuda, que a lo largo de este año trepan a US$15.600 millones, luego de haber destacado el pago del viernes pasado de US$ 4.200 millones. Julio será un mes clave por sus vencimientos.
El cumplimiento de las obligaciones “era plenamente esperado por el mercado, a pesar del anuncio de último momento de un Repo por USD 3.000 millones que incrementó las divisas disponibles en el BCRA y, a su vez, permitió al Tesoro comprar las divisas suficientes para efectuar el pago”, sostuvo Morgan Stanley.
A diez del año, ya se efectuaron pagos por US$ 4.300 millones en deuda en moneda extranjera, lo que representa el 21% del total previsto de 19.900 millones para 2026.
El gigante de Wall Street señaló que con un resultado presupuestario nominal de 0%, las necesidades brutas de divisas para cubrir todos los pagos de deuda en moneda extranjera, tanto intereses como amortizaciones, ascienden a US$ 38.700 millones durante este año.
Pero un monto de US$ 18.900 millones corresponde a los bonos duales en moneda extranjera que vencen, donde el desembolso efectivo se realiza en pesos, por lo que no requiere divisas.
Al excluir esto, el objetivo de divisas se reduce a USD 19.900 millones, USD 8.700 millones en intereses y USD 11.100 millones en pagos de capital.
“Proyectamos que las principales fuentes de divisas para el Gobierno nacional serán US$ 5.000 millones provenientes de organismos multilaterales y 6.000 millones de bonos en moneda extranjera, tanto externos como domésticos. Esto deja una brecha de 5.000 millones para 2026, que surge de flujos netos negativos del FMI y de los bonos en moneda extranjera. El Tesoro deberá comprar estas divisas al BCRA o directamente a través de operaciones en bloque”, planteó en su documento Morgan Stanley.
Y agregó que “la Argentina será un pagador neto al FMI por USD 2.300 millones en 2026”, lo que implicará una demanda adicional de divisas.



