Un grupo de investigadores del CONICET identificó a una nueva especie de dinosaurio saurópodo en Neuquén, al que denominó Yeneen houssayi.
El nombre del animal está relacionado a dos tradiciones argentinas. Por un lado, "Yeneen" proviene de la cultura tehuelche y significa "espíritu o entidad relacionada al invierno", en alusión al área de La Invernada, donde se hallaron sus restos entre 2013 y 2014. Por otro lado, "houssayi" es un homenaje a Bernardo Houssay, Premio Nobel de Medicina y primer presidente del organismo público.
El hallazgo fue dirigido por Leonardo Filippi, investigador del Museo Municipal "Argentino Urquiza" de Rincón de los Sauces. Él precisó que Yeneen houssayi tenía una cabeza pequeña en comparación con su cuerpo, medía entre diez y doce metros de largo y pesaba entre ocho y diez toneladas.

Los científicos determinaron que era una especie nueva por las características únicas de sus huesos perfectamente conservados: seis vértebras cervicales, diez vértebras dorsales con costillas asociadas, el sacro y la primera vértebra caudal. La misma pertenece al grupo de los titanosaurios, famosos por su tamaño colosal y su presencia dominante en la Patagonia durante el Cretácico Superior.
El descubrimiento de Yeneen, que acompaña a otros titanosaurios de la zona como Overosaurus paradasorum e Inawemtu oslatus, permite a los expertos comparar detalles anatómicos que abren nuevas hipótesis sobre la evolución y diversidad de estos animales.
Respecto a eso, Filippi explicó: "Las diferencias que encontramos en las vértebras y otros huesos nos ayudan a entender cómo estos dinosaurios pudieron haber desarrollado distintas estrategias de alimentación, o incluso si hubo un reemplazo de especies en la región".
No obstante, además del ejemplar principal, el equipo encontró un segundo individuo juvenil, identificado gracias a un hueso de cadera pequeño, y un tercer ejemplar con vértebras y huesos de las extremidades, el cuál podría pertenecer a otra especie de titanosaurio aún no descripta.



