Un operativo policial se desplegó en Palermo tras el hallazgo de un proyectil de artillería en la intersección de las calles Seguí y Lafinur, una zona cercana al Parque Botánico, a metros de una escuela y un templo de la comunidad judía sefardí.
El aviso lo realizó el encargado de un edificio, quien alertó sobre la presencia de un objeto sospechoso junto a un contenedor de residuos. Las autoridades restringieron el tránsito en la zona durante varias horas mientras especialistas del Escuadrón Antibombas realizaban las inspecciones correspondientes.
Tras más de una hora y media de análisis, se confirmó que se trataba de un proyectil de artillería calibre 75 mm, con la particularidad de que la espoleta estaba sin carga explosiva, lo que reducía el riesgo inmediato. El artefacto fue trasladado a un lugar seguro para su detonación controlada.
Desde fuentes militares explicaron que este tipo de munición es propia de artillería de montaña de mediano alcance, como cañones u obuses de calibre 75 mm, material que lleva años fuera de uso. Originariamente diseñado en Francia durante la Primera Guerra Mundial, también fue fabricado en países como Alemania y puede pesar alrededor de 6,5 kilogramos.
La parte más peligrosa del proyectil es la cabeza, que puede incluir una "espoleta de aproximación" o de "tacto al suelo", razón por la cual el equipo antiexplosivos intervino para asegurar el área y neutralizar el riesgo.
Al quedar obsoletos, estos proyectiles fueron retirados del servicio activo, y algunos ejemplares terminaron en manos de militares retirados como recuerdos. La principal hipótesis en este caso indica que alguien de la zona podría haber dejado el proyectil junto a la basura, sin que se conozca cómo llegó exactamente hasta allí.



