En el océano Atlántico se ha detectado un fenómeno sorprendente: una extensa franja marrón que se extiende desde la costa occidental de África hasta el golfo de México. Esta masa corresponde al Gran Cinturón de Sargazo, una macroalga flotante que funciona como hábitat para peces y diversos organismos marinos.
Desde 2011, la NASA ha registrado cada primavera y verano boreal una proliferación masiva de estas algas en el Atlántico. En 2013, los científicos advirtieron que el volumen de sargazo había aumentado considerablemente, y las cifras no han dejado de crecer. Para mayo de 2025, la biomasa estimada alcanzó 38 millones de toneladas, superando el récord registrado en 2022, lo que ha convertido a este fenómeno en un desafío ambiental de alcance transnacional.
Un estudio reciente realizado por la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad del Sur de Florida calculó que el cinturón contiene aproximadamente 13 millones de toneladas de sargazo en su última evaluación.
Según la NASA, la presencia dispersa del sargazo en mar abierto es beneficiosa, ya que provee refugio y alimento para tortugas, peces, invertebrados y aves, además de producir oxígeno mediante la fotosíntesis. Sin embargo, cuando esta alga se acumula en exceso cerca de las costas, puede obstruir el desplazamiento y la respiración de ciertas especies marinas.
El impacto negativo continúa cuando el sargazo se hunde en grandes cantidades, ya que puede asfixiar corales y praderas marinas. En las playas, su descomposición produce gas de sulfuro de hidrógeno, con un olor característico a huevos podridos, afectando tanto a la ecología marina como al turismo local.
La causa exacta del aumento persistente del sargazo aún no está completamente clara. Investigaciones previas sugieren que el aporte de nutrientes provenientes de fertilizantes y otras fuentes contribuye a su proliferación. Asimismo, los cambios en los patrones de circulación oceánica influyen, ya que el sargazo crece más rápido cuando las temperaturas superficiales del mar son normales o inferiores al promedio.
Los expertos advierten que "los principales eventos de acumulación en las playas son inevitables en todo el Caribe y a lo largo de la costa este de Florida a medida que el cinturón continúa moviéndose hacia el oeste".



