El vínculo entre los presidentes Javier Milei y Luiz Inácio "Lula" da Silva se encuentra en uno de sus momentos más tensos, en medio de la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea que se llevará a cabo el sábado en la cumbre del bloque sudamericano en Paraguay, y a la que el mandatario brasileño no asistirá, mientras que se entrevistó en las últimas horas con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Según trascendió, Milei impulsó por lo bajo que la firma definitiva se postergara hasta 2026 y no en la reciente cumbre del Mercosur en Foz de Iguazú, donde Lula fue el anfitrión. Al final, la foto del acuerdo se realizará en Paraguay, bajo la presidencia pro témpore de Santiago Peña, aliado político del mandatario argentino. A Brasil, que lideró las negociaciones durante los últimos años, esa maniobra no le gustó nada.
Durante los últimos dos años, fue justamente el gobierno de Lula el que encabezó cada ronda de diálogo con la Unión Europea y coordinó los encuentros técnicos del Mercosur. Por eso, esperaba que la firma final se concretara en su propio territorio, algo que no ocurrió.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, destruyó los planes de Lula de sellar en su país el acuerdo que se negoció por 26 años y que creará, con 700 millones de personas. La dirigente europea había pedido un poco más de tiempo para ultimar detalles sobre el acuerdo, pero la diplomacia brasileña da por hecho que el accionar de Meloni estuvo acordado en tándem con el gobierno argentino en el marco de su estrecho vínculo con Milei.
En ese marco se inscribe la decisión de Lula de no asistir a la firma del acuerdo en Asunción y tener este viernes su propia cumbre en Río de Janeiro con dos figuras de la UE, Ursula von der Leyen, y el titular del Consejo Europeo, António Costa.
Así, el entendimiento entre la Unión Europea y el Mercosur entra en su fase decisiva, atravesado por tensiones diplomáticas y disputas de liderazgo.



