Una mujer de 41 años y su hijo de siete fueron hallados muertos en la bañera de la habitación 306 de un hotel en Recoleta. Ambos llegaron al lugar el 15 de enero e iban a pasar solo una noche allí.
Durante la mañana siguiente, después de las diez, el encargado observó que no bajaban a desayunar ni a hacer el check out y golpeó la puerta de la habitación. Como no obtuvo respuesta, llamó a la policía y, en ese momento, descubrió la tétrica escena.
Ellos se encontraban en el tercer piso del hotel Ker, ubicado sobre la calle Marcelo T. de Alvear al 1368, entre Uruguay y Talcahuano, según indicaron fuentes policiales a Todo Noticias.
Cerca del mediodía, arribaron al lugar bomberos, efectivos de la Policía de la Ciudad y agentes de Criminalística para realizar los primeros peritajes.
Quienes fueron los damnificados
Las víctimas se llamaban Gisela Mercedes Yurka y Gabriel Saru Ovejero. La mujer vivía con su hijo en el barrio Independencia de la localidad bonaerense de González Catán. Ella se dedicaba a la docencia y trabajó en la Asociación Civil Hogares del Espíritu Santo, en el Colegio San Mauricio y en el Instituto Nuestra Señora del Hogar.
Los dos estaban desaparecidos desde el 15 de enero y eran intensamente buscados por su familia y allegados, de acuerdo a la publicación que compartió la madre de una menor que asistía al colegio en el que Yurka trabajaba. "Los buscamos. Faltan de su domicilio desde el día 15/01/26 por la tarde", indicó la madre en Facebook.

En este momento, la Fiscalía Criminal Correccional 59, a cargo de Laura Belloqui, intenta determinar las causas de muerte y busca a familiares de los damnificados. Asimismo, en el marco de la causa, el gerente y el personal de limpieza deberán presentarse a declarar.



