El preacuerdo logrado entre los Estados Unidos y el resto de los países de la OTAN sobre Groenlandia contiene cuatro puntos, entre ellos la renegociación de un viejo acuerdo de defensa de la isla y el control norteamericano de inversiones en el territorio.
El entendimiento se produjo en el marco del Foro Económico de Davos en Suiza entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
El primer punto del texto establece que “se retira la amenaza de imponer nuevos aranceles” por parte de Washington. De esa forma, Trump dejó atrás la amenaza de aumentar los gravámenes a los ocho países europeos que enviaron soldados a Groenlandia.
El segundo punto del preacuerdo señala que se renegociará un acuerdo sobre el estacionamiento de tropas en la isla que existe desde 1951 y tuvo una enmienda en 2004. En ese documento se indica que la base aérea de Thule o Pituffik en el norte de la isla ártica “es la única zona de defensa en Groenlandia”.
Ahora se busca agregar una cláusula sobre la ‘Cúpula Dorada’, el escudo antimisiles que Trump quiere establecer y que costará unos 175.000 millones de dólares. Pretende que comience a funcionar a finales de su mandato actual en 2029 y que proteja a los Estados Unidos y también a Canadá de una eventual amenaza de China y Rusia.
El tercer punto indica que Washington podrá intervenir en el control de inversiones en Groenlandia, a fin de impedir que China o Rusia aseguren recursos en la isla. Incluirá derechos sobre minerales de tierras raras en la isla.
El cuarto punto plantea que la OTAN se compromete a desarrollar con mayor firmeza las tareas de seguridad en la región ártica. De hecho, la polémica sobre Groenlandia se inició cuando Trump advirtió sobre la supuesta presencia de barcos y submarinos chinos y rusos en torno a Groenlandia y sostuvo que quería pasar a controlar la isla, que es un territorio autónomo de Dinamarca.



