Se trata de un bloqueo atmosférico, un sistema que funciona como un verdadero "muro" invisible que retiene el aire cálido y repele cualquier intento de avance de los frentes fríos desde la Patagonia. Este fenómeno explica por qué millones de personas permanecen bajo alertas meteorológicas persistentes mientras el termómetro supera con facilidad los 35 °C.
¿Qué es y cómo funciona el "muro" invisible?
El bloqueo atmosférico ocurre cuando un sistema de alta presión —conocido como anticiclón— se instala de forma casi inmóvil sobre una región. Esta estabilidad detiene la circulación normal de la atmósfera y genera un flujo constante de viento norte que transporta aire tropical hacia latitudes más bajas.
La clave del calor sofocante reside en un proceso físico llamado subsidencia. El aire desciende desde las capas superiores de la atmósfera y, al bajar, se comprime debido al aumento de la presión. Este efecto, denominado calentamiento adiabático, eleva la temperatura de la masa de aire de manera drástica. Además, este descenso impide la formación de nubes, lo que deja a la superficie expuesta a una radiación solar directa y sin filtros durante todo el día.
Los expertos identifican dos etapas en este evento climático. Actualmente, varias provincias de Cuyo, el Litoral y la zona central experimentan una fase de calor seco. Este tipo de ambiente es particularmente traicionero para la salud: la transpiración se evapora de forma instantánea y el cuerpo pierde líquidos y sales sin que la persona perciba la señal de sed a tiempo.
Con el desplazamiento lento del anticiclón hacia el este, el escenario cambiará hacia un calor húmedo. Este giro traerá consigo las denominadas "noches tropicales", donde las temperaturas mínimas no bajan de los 24 °C o 25 °C. Este fenómeno impide que las viviendas y los edificios se enfríen, lo que aumenta el estrés térmico en la población, especialmente en adultos mayores y niños.
El mapa de las alertas y la fecha del alivio
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene vigentes alertas de nivel naranja y amarillo para provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes. Estas advertencias indican un riesgo moderado a alto para la salud, incluso para personas jóvenes y sanas que realizan actividad física al aire libre.
Sin embargo, el fin de la asfixia térmica ya tiene fecha. Según el pronóstico, el bloqueo atmosférico comenzará su debilitamiento entre el martes y el miércoles. El cambio de dirección del viento —que pasará a soplar desde el este— favorecerá un aumento de la nubosidad y cierta inestabilidad. Se espera que un frente frío débil ponga fin a la etapa crítica con tormentas aisladas y un descenso paulatino de las máximas hacia valores más templados.



