El balance del sector turístico durante el año 2025 arrojó cifras históricas y preocupantes para la economía local. Según el informe de estadísticas publicado este lunes por el Indec, el país cerró el año con un déficit turístico de 10 millones de personas, una brecha entre quienes salieron y quienes entraron que no tiene precedentes en la última década.
Mientras que los ingresos de extranjeros se desplomaron un 19,7%, las salidas de argentinos al exterior treparon un 38,6%, alcanzando un total de 18,8 millones de personas (entre turistas y excursionistas). Este saldo negativo pulverizó los registros de 2017 y 2018, que hasta ahora eran los años con mayor desequilibrio cambiario y turístico.
El dólar bajo y la pérdida de competitividad
Para los especialistas, el principal motor de este fenómeno fue el atraso cambiario que predominó durante gran parte del año pasado. Según la economista Laura Vernelli, de la consultora Equilibra, un tipo de cambio bajo desincentivó la llegada de extranjeros —a quienes Argentina les resultaba "cara" en dólares— y, en contrapartida, abarató los costos para que los argentinos vacacionaran fuera de las fronteras.
Sin embargo, las proyecciones para 2026 son más moderadas. Marcos Cohen Arazi, de la Fundación Mediterránea, señala que el levantamiento parcial del cepo y la reducción de la incertidumbre cambiaria podrían frenar la salida masiva de viajeros. A esto se suma el "efecto Messi": se espera que una parte importante del presupuesto de viaje de los argentinos se reserve para trasladarse a Estados Unidos y seguir a la Selección Nacional.
Los datos no solo revelan una crisis de competitividad, sino que también desataron una interna en el Gobierno. La Secretaría de Turismo decidió cortar el financiamiento al Indec para la realización de la encuesta mensual, cuestionando la metodología con la que se mide el gasto de los visitantes extranjeros.
Mientras el Indec asegura seguir estándares internacionales —reportando, por ejemplo, que un turista estadounidense gasta en promedio 120 dólares diarios—, desde la cartera de Turismo consideran que la medición es deficiente y no refleja el impacto real del gasto en la economía local. El conflicto deja bajo un manto de duda la continuidad de las estadísticas oficiales en un área clave para el ingreso de divisas.



