El diseñador Benito Fernández cerró una de sus unidades de negocio vinculadas a la indumentaria y sostuvo que la industria necesita un Estado que baje impuestos y acompañe inversiones, porque sino "es imposible producir".
“Yo cerré mi Prêt-à-porter el año pasado. Por tercera vez en mi país me fundí: en el 2001, en 2020 y en 2025. Me quedé con la alta costura. Y a mí me gusta ser popular, entonces mantengo las licencias de mi marca, que son los perfumes, las zapatillas, muebles, además de un edificio con mi nombre”, comentó en declaraciones a un canal de noticias.
Fernández dijo que si desde el Gobierno se toman las medidas necesarias para impulsar la industria, probablemente vuelva a abrir su marca bajo la modalidad de franquicias o con un socio.
A su vez, el modista aclaró que no está en contra de la apertura de importaciones y de la competencia, pero cree que debería haber sido más gradual y acompañando a la industria.
Al respecto, dijo que los precios en la Argentina "eran delirantes, pero porque se abonaba una mano de obra justa, no como en China, y unos impuestos que no se pagan en ninguna parte del mundo”.
“Que Argentina se haya abierto tanto a importar me da pánico. Las marcas que están en los shoppings van a bajar los precios porque traerán todo de China, pero los perjudicados serán los talleres y las marcas chicas”, cerró.



