El hijo del hombre asesinado de un disparo en la cabeza cuando volvía de trabajar relató cómo se enteró de lo ocurrido, pidió justicia y recordó que el domingo habían hecho una reunión familiar para festejar el cumpleaños de la víctima. La víctima fue identificada como Milcíades Torrez Oviedo , un carpintero paraguayo de 61 años, que regresaba a su casa en Gregorio de Laferrere, partido de La Matanza, luego de una jornada laboral en la Ciudad de Buenos Aires.
Federico, de 21 años, contó que la familia se enteró del hecho porque un vecino les avisó y al principio creyeron que se trataba de un accidente. “Pensamos que había sido un accidente y cuando llegamos estaba muerto”, dijo. “Le decíamos al policía que nos deje pasar, estaba ahí tirado, preguntamos por qué no estaba la ambulancia y me apartó y me dijo 'está muerto'”, recordó.
Qué había pasado días antes
El joven recordó que, apenas días antes, habían celebrado el cumpleaños de su padre con toda la familia: "Hace menos de una semana festejamos su cumpleaños, vino toda la familia. Y ahora, por una moto de mierda, mi papá ya no está". Milcíades fue abordado por cuatro motochorros que intentaron robarle la moto en la intersección de Juan Cruz Varela e Hilario Ascasubi, a menos de tres cuadras de su casa. Ante la resistencia, uno de los delincuentes le disparó en la frente y el carpintero murió en el acto, sin que los asaltantes se llevaran la motocicleta.
Federico recordó que el miércoles a la noche había hablado con su padre por última vez y lamentó no haber podido despedirlo ni decirle que lo amaba. “No le pude decir que estaba orgulloso, que todo lo que soy se lo debo a él… todo por una moto de mierda, que ni siquiera se la robaron”, expresó. Dirigiéndose a los delincuentes, dijo: "Si no le pudiste robar, andate. ¿Para qué lo matas? Ya está. Ya lo mataste, ya me cagaste la vida".
El joven aseguró que, aunque quiere que los responsables sean detenidos, nada va a devolverle a su padre: “Obviamente quiero que agarren a los responsables, pero eso no me cambia en nada, mi papá está muerto”. El caso es investigado por la Fiscalía de Homicidios de La Matanza , a cargo del fiscal Adrián Arribas, y la Policía Bonaerense trabaja en el rastreo de cámaras de la zona, aunque hasta el momento no hay detenidos ni elementos concretos que permitan identificar a los motochorros.



