Marco Lavagna puso fin este lunes a su mandato como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). A través de una carta dirigida al personal del organismo, el funcionario comunicó su decisión de "encarar nuevos proyectos", aunque fuentes internas y sindicales vinculan su partida al profundo malestar por el congelamiento de haberes en la administración pública nacional, según publicó Infobae.
Lavagna, quien asumió en diciembre de 2019 bajo la presidencia de Alberto Fernández y fue ratificado por Javier Milei, destacó en su despedida los desafíos de sostener estadísticas "técnicas, confiables y transparentes". Sin embargo, su salida no es un hecho aislado: en los últimos meses, el instituto sufrió la pérdida de piezas clave como Georgina Giglio (directora de IPC) y Guillermo Manzano (director de EPH), asfixiados por una brecha salarial respecto al sector privado que dificulta la retención de profesionales especializados. Por el momento, la conducción quedará de forma interina en manos del número dos del organismo, Pedro Ignacio Lines.
El legado técnico
La renuncia coincide con la implementación de la reforma estadística más ambiciosa de la última década: la actualización de la canasta del IPC. El sistema abandonó el relevamiento de consumos del año 2004 para adoptar la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018. Este cambio busca corregir la subestimación de gastos que crecieron exponencialmente en los últimos 20 años, como los servicios de conectividad y la tecnología.
Los cambios clave en la nueva canasta:
La nueva metodología altera el peso relativo de los rubros, lo que tendrá un impacto directo en la cifra que se informe mes a mes:
- Mayor peso de Tarifas y Transporte: El rubro de Vivienda, Agua y Electricidad sube su incidencia del 9,4% al 14,5%. Esto significa que cualquier aumento en las tarifas de luz o gas impactará ahora con mucha más fuerza en el índice general. El transporte también escala del 11% al 14,3%.
- Conectividad al doble: El rubro Comunicaciones (internet y celulares) casi duplica su importancia, pasando de una ponderación de 2,8% a 5,1%.
- Alimentos a la baja: El rubro de Alimentos y Bebidas reduce su peso del 26,9% al 22,7%. Con este nuevo esquema, un aumento fuerte en la carne —por ejemplo— moverá la aguja de la inflación menos de lo que lo hacía con la fórmula anterior.
- Servicios vs. Bienes: Los analistas advierten que si los servicios suben por encima de los bienes, la nueva metodología arrojará cifras de inflación más elevadas que el sistema viejo.



