Luego de 21 días de incertidumbre y cuidados extremos, Bastian mostró los primeros signos de recuperación consciente. El pequeño, que permanece internado en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, despertó y reconoció a sus padres, un hito que su familia calificó como un "regalo de Dios" tras el trágico accidente ocurrido en "La Frontera".
"Basti despertó, nos reconoció y nos regaló muchas sonrisas", compartió Macarena Collantes, madre del menor, a través de un emotivo mensaje en Instagram. La evolución ocurre apenas horas después de que el equipo médico realizara una compleja intervención para optimizar el drenaje de líquido cefalorraquídeo, procedimiento que resultó satisfactorio según el último parte clínico.

Desde el día del impacto, el pasado 12 de enero, Bastian atravesó un total de siete cirugías. Tras el choque inicial en Pinamar, debió ser trasladado de urgencia en helicóptero sanitario debido a la gravedad de sus lesiones.
Actualmente, el menor continúa bajo monitoreo constante de un equipo interdisciplinario. Aunque aún requiere asistencia respiratoria mecánica en ciertos momentos, su estabilidad hemodinámica permite a los profesionales ser optimistas sobre su evolución neurológica a corto plazo.
El avance de la causa: conductores inhabilitados
En paralelo a la recuperación de Bastian, la situación judicial de los involucrados se agravó significativamente. El Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires confirmó la inhabilitación para conducir de Noemí Quirós (quien manejaba el UTV donde viajaba el niño) y de Manuel Molinari (conductor de la camioneta Amarok).
Las pericias toxicológicas, realizadas por la Policía Científica de Dolores, arrojaron resultados determinantes:
- Noemí Quirós (UTV): registró 0,41 gramos de alcohol por litro de sangre.
- Manuel Molinari (Amarok): registró 0,25 gramos de alcohol por litro de sangre.
En territorio bonaerense rige la ley de Alcohol Cero, por lo que ambos conductores infringieron la normativa vigente. Las autoridades calificaron las maniobras en los médanos como "imprudencias con riesgo jurídicamente relevante para la vida", lo que complica la defensa de los imputados en la causa por lesiones culposas.



