Luego de cumplir 10 de los 15 años de prisión otorgados por la Justicia de Jujuy, la exlegisladora provincial y referente de la Organización Barrial Túpac Amaru, Milagro Sala podría tramitar la libertad condicional. Sin embargo, el Gobierno le solicitó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el fin de la prisión domiciliaria de Milagro Sala, quien cumple condena por delitos de asociación ilícita, fraude a la administración pública, extorsión y amenazas.
Entre sus principales argumentos, el Ministerio de Justicia rechazó las denuncias de "hostigamiento judicial" presentadas por la defensa de Sala y que "esta medida de la Corte Interamericana se transformó en un claro beneficio que mantiene en la comodidad de su hogar a un criminal que robó a los pobres, pese a tener una condena firme”.
Cómo pasa sus días en prisión domiciliaria Milagro Sala
Lejos de su Jujuy natal, la dirigente social vivía en una casa alquilada en Villa Elvira, un barrio humilde y de casas bajas de las afueras de la ciudad de La Plata. Tras vencerse el alquiler y sin llegar a un acuerdo con los propietarios, debió buscar un nuevo lugar donde cumplir con su condena y luego de varias averiguaciones, terminó recalando en la localidad de Gonnet, una de las zonas más exclusivas de la capital bonaerense, rodeada de countries y viviendas de lujo.
Sin embargo, la vida de Sala en prisión domiciliaria no sería como ella espera. Hace tres semanas debió ser internada en el Hospital San Roque debido a una descompensación y ese episodio generó controversia porque los abogados de la dirigente no avisaron sobre ese traslado, sino que la tobillera electrónica fue la que emitió la alerta.
A mediados de enero, un grupo de seguidores de la líder de la organización Tupac Amaru realizó una caravana que partió desde Plaza de Mayo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hacia La Plata, donde recorrieron Plaza San Martín y Plaza Moreno.



