La Argentina de 2024 luce drásticamente distinta a la de hace solo diez años. Los datos duros del Ministerio de Salud confirman una tendencia que redefine el futuro del país: los nacimientos cayeron de 777.000 en 2014 a apenas 413.135 en el último año. Esta reducción del 47% sitúa a la tasa de fecundidad en 1,23 hijos por mujer, una cifra muy lejana al nivel de reemplazo poblacional de 2,1 necesario para que la cantidad de habitantes no disminuya.
Este fenómeno sitúa al país en parámetros similares a los de naciones europeas como Italia. Especialistas como el obstetra Mario Sebastiani, señaló a Clarín, que el desplazamiento de prioridades personales, sumado a condiciones estructurales que dificultan la crianza, explica este desplome. La percepción de la maternidad cambió de forma radical en las nuevas generaciones.
El fin del embarazo adolescente y el auge de las "primerizas tardías"
Uno de los cambios más disruptivos ocurre en la base de la pirámide. La fecundidad adolescente bajó más de un 65% en la última década. Silvina Ramos, investigadora del CEDES, atribuye este éxito a las políticas de Educación Sexual Integral (ESI), el acceso a la anticoncepción y la legalización del aborto.
Como contrapartida, el deseo de maternar se traslada a edades más avanzadas. Hoy, el grupo con mayor cantidad de nacimientos se concentra entre los 25 y 34 años. Para las sociólogas, este comportamiento refleja que tener hijos tiene hoy un costo económico y personal muy alto para los jóvenes, quienes priorizan su desarrollo laboral y bienestar individual.
Una alerta roja
Tras tres décadas de descenso sostenido, la tasa de mortalidad infantil sufrió un retroceso preocupante: pasó de 8 a 8,5 por cada 1.000 nacidos vivos. Aunque el aumento parece marginal, los expertos advierten que quiebra una tendencia histórica de mejora.
Adolfo Rubinstein, exministro de Salud, vincula este repunte directamente con el aumento de la pobreza y el deterioro de los determinantes sociales como la nutrición y el acceso a la salud. Las muertes maternas también registraron un incremento, con 183 casos frente a los 147 del periodo anterior, lo que enciende las alarmas sobre la calidad de la atención obstétrica en contextos críticos.
De qué mueren los argentinos
Pese a los cambios en los nacimientos, las causas de muerte se mantienen estables. Las enfermedades del sistema circulatorio, el cáncer y las afecciones respiratorias explican más de la mitad de las defunciones en el país. El perfil epidemiológico varía según la edad:
- Jóvenes (15 a 34 años): La principal causa son los accidentes, suicidios y eventos violentos.
- Adultos (35 a 64 años): El cáncer toma el protagonismo, con una de cada cuatro muertes.
- Adultos mayores (65+): Las patologías cardiovasculares dominan el cuadro, con casi el 40% de los decesos en mayores de 80 años.
El mapa de la nupcialidad: casados pero sin hijos
Un dato curioso surge al analizar los vínculos legales. A pesar del desplome de los nacimientos, los argentinos se casan casi con la misma frecuencia que hace una década. La tasa de nupcialidad se mantiene estable en 2,7, con la Ciudad de Buenos Aires a la cabeza de los matrimonios celebrados. El resultado es un paisaje social con muchas más parejas constituidas que deciden no tener descendencia o postergarla indefinidamente.



