Una banda de delincuentes emboscó a un camión blindado en la ruta que une Lecce con Brindisi, dos ciudades ubicadas al sur de Italia, y desató un tiroteo con los Carabineros antes de escaparse con un botín millonario.
La escena dejó imágenes de película: autos en llamas, el blindado completamente destruido y una densa columna de humo cubriendo la autopista. Un transportista que circulaba por el carril contrario registró lo ocurrido con su celular.
A plena luz del día, los ladrones interceptaron a dos camiones de caudales utilizando autos con luces azules intermitentes, haciéndose pasar por policías. En segundos, embistieron e incendiaron una camioneta y un camión para bloquear el paso, así como aislar a los blindados.
Luego, varios miembros del grupo descendieron armados con metralletas, dispararon a uno de los vehículos y volaron las puertas con explosivos. En medio del fuego cruzado y el caos, quedaron atrapados decenas de automovilistas.
Una patrulla de los Carabineros llegó con rapidez al lugar y persiguió a los asaltantes, cosa que desencadenó un tiroteo cerca de la localidad de Squinzano. Sin embargo, no se registraron heridos ni víctimas fatales, pese a la violencia del enfrentamiento.
Efectivos policiales arrestaron a dos presuntos miembros del grupo después de que se dieron a la fuga. No obstante, el resto de la banda logró escapar y las fuerzas de seguridad italianas buscan dar con su paradero lo más rápido posible.
Hasta el momento, no se confirmó la cantidad de dinero que los delincuentes se llevaron ni la cantidad que transportaba el camión. Las autoridades continúan realizando un fuerte operativo en la zona y analizan las imágenes captadas tanto por testigos como por cámaras de seguridad para encontrar a los prófugos. De hecho, la ruta estuvo cortada durante varias horas debido a los peritajes y al operativo de seguridad desplegado.



