Una mujer que escapó de la colonia menonita de La Pampa relató las amenazas y maltratos que vivió en el lugar

Había dejado el lugar en 2019 y días atrás regresó de visita y su ex marido la atacó violentamente.
Por: #BorderPeriodismo

María, una mujer que había escapado en 2019 de la colonia menonita en La Pampa, denunció a su ex marido por violencia e intento de abuso sucedido días atrás, cuando regresó al lugar porque una de sus hijas pidió ver su padre y sufrió un violento altercado con su ex pareja, según contó a Infobae.

La mujer además relató lo que vivó años antes en la colonia y la llevó a dejar el lugar. "Nací y crecí dentro de la comunidad menonita. Ahí aprendí desde chica cuál era mi lugar: callar, obedecer y servir. Las mujeres no decidimos. No votamos. No opinamos. No elegimos. Nuestra función es criar hijos, mantener la casa y someternos a lo que los hombres y la iglesia decidan”, dijo en una entrevista con Infobae.

Harta de la situación que viví a diario, hace siete años logró irse del lugar en colectivo a Tucumán, donde consiguió trabajo y conformó una nueva familia. Al momento de escapar, en la comunidad dejó a dos niñas que hoy tienen 12 y 15 años, pero tiempo después logró llevárselas de La Pampa con ella.

El fin de semana pasado, María condujo su auto hasta Santa Rosa, para visitar a su madre enferma en el Hospital Favaloro. Después decidió ir hasta la colonia, cuando la hija de 12 años le pidió visitar a su padre.

"Cuando llegué a su casa, me di cuenta de que había consumido mucho alcohol. Estaba alterado. En ese momento empezó a querer abusar de mí sexualmente. Me negué. No me dejaba irme. Entonces comenzaron los golpes: en la cabeza, en las piernas, muy fuertes. Me amenazó de muerte. Dijo que nos iba a rociar con nafta y prendernos fuego vivas. Que iba a quemar el auto. Mis hijas estaban ahí, en el medio, viendo todo”, relató.

Logró escapar con las hijas y llamó a la Policía. “A él lo demoraron hasta la madrugada. A mí me llevaron al hospital de Guatraché, donde quedé internada. Tengo certificados médicos que acreditan las lesiones. Estaba golpeada, dolorida, en shock”, continuó.

“Desde el hospital fui a hacer la denuncia penal. Todo quedó asentado: la violencia, las amenazas, el alcohol, las armas”, agregó.

Actualmente, María vive en Tucumán en pareja con otro ex integrante de la comunidad menonita, con quien tuvo a su hija menor, de 5 años.

“En 2019 me escapé de la comunidad. Me fui porque ya no podía más. Porque la violencia psicológica, física, las amenazas y el control constante te destruyen la cabeza. Te dicen que si te vas, vas a ir al infierno, que sos mala, que no tenés salvación, que estás en contra de la voluntad de Dios. Te hacen sentir que no hay salida”, detalló.

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