El consumo de carne vacuna registró una contracción del 13% en la comparación interanual, lo que sitúa la cifra per cápita en su nivel más bajo de las últimas dos décadas. De acuerdo con la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra), el promedio de los últimos doce meses cayó hasta los 47,9 kilos por habitante.
La escasez de oferta en el mercado interno tiene su origen en una crisis de producción. En enero de 2026, la faena total se ubicó en 1,014 millones de cabezas, un volumen 11,8% inferior al mismo mes del año anterior. Esta retracción obedece a una serie de eventos climáticos extremos:
- Secuelas climáticas: Las sequías intensas entre 2022 y 2024, sumadas a las inundaciones de 2025, forzaron la venta anticipada de hacienda y redujeron las existencias.
- Impacto en la preñez: El deterioro de los índices de reproducción derivó en zafras de terneros más pobres, lo que consolida una tendencia contractiva en la disponibilidad de animales.
Como resultado, la producción total de carne bajó un 10% anual, con apenas 239 mil toneladas res con hueso producidas durante el primer mes del año.
El nuevo mapa de las exportaciones
A pesar de la baja producción total, el frente exportador se mantiene firme, lo que reduce aún más la disponibilidad para el mercado doméstico. Durante el cierre de 2025, el sector envió al exterior 842 mil toneladas res con hueso, el quinto mejor registro histórico para el país.
El escenario internacional muestra cambios significativos en los destinos:
- Debilidad en China: El principal comprador redujo sus adquisiciones un 15,4% interanual.
- Auge en Israel y EE. UU.: Estos mercados compensaron la caída asiática con incrementos del 64,9% y 115,1% respectivamente.
- Precios al alza: La facturación por ventas externas alcanzó los 321 millones de dólares en diciembre, con un precio promedio por tonelada de 7.053 dólares, un 36,5% más que el año previo.
Precios
El comportamiento de los precios en carnicerías y supermercados explica gran parte del rechazo del consumidor. En el último año, el rubro de carnes y derivados subió un 54,7%, una cifra que supera con holgura el nivel general de inflación (32,7%).
El detalle por cortes muestra que el asado es el producto que más se encareció, con un alza interanual del 74,2%, seguido por el cuadril (73,7%) y la nalga (72,7%). Al cierre de enero de 2026, los valores promedio en el Gran Buenos Aires se ubicaron en:
- Asado: $15.942 por kilo.
- Nalga: $18.998 por kilo.
- Pollo entero: $4.074 por kilo (con un alza mensual del 8,9%).



