La investigación por lavado de activos y evasión fiscal en Sur Finanzas entró en una nueva etapa procesal. El juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, dispuso la libertad de los cuatro últimos detenidos: Juan Miguel Soler (técnico informático), César Zapaia (oficial de cumplimiento), Daniela Sánchez (secretaria privada) y Rolando Soloaga (jefe de seguridad).
A pesar de recuperar la libertad, los implicados enfrentan duras medidas coercitivas. Según reveló Infobae, la Justicia les retuvo los pasaportes, prohibió su salida del territorio nacional y les impuso la obligación de presentarse mensualmente ante la Policía Federal. Los cuatro enfrentan cargos por la destrucción y el ocultamiento de evidencia clave durante los operativos realizados en la financiera.
La fiscal Cecilia Incardona ofreció formalmente a los procesados acogerse al régimen del "imputado colaborador". El objetivo del Ministerio Público es obtener información que apunte a los estamentos superiores de la organización, liderada por Ariel Vallejos. Los defensores de los sospechosos analizan actualmente la propuesta, que podría reducir las penas a cambio de pruebas sobre las maniobras de lavado.
El fútbol bajo la lupa
El expediente, iniciado tras una denuncia de la AFIP por una evasión de 3.327 millones de pesos, revela un complejo entramado con el fútbol argentino. La Justicia detectó que Sur Finanzas otorgó préstamos con tasas calificadas como "usurarias" a diversos clubes, presuntamente bajo la recomendación directa de la AFA.
La investigación alcanza a 17 instituciones deportivas, entre las que destacan Independiente, Racing, San Lorenzo, Banfield y Barracas Central. En el caso del club de Boedo, la documentación judicial sugiere que la propia Asociación del Fútbol Argentino indicó a la dirigencia recurrir a esta financiera para obtener liquidez.
La acusación se sostiene en una serie de mensajes de WhatsApp que los imputados no negaron durante sus declaraciones. Las pericias telefónicas revelaron directivas explícitas para obstruir el avance de la ley:
- Eliminación de registros: Mensajes enviados minutos antes de los allanamientos ordenaban "borrar las planillas".
- Desconexión de equipos: Pedidos de madrugada para apagar sistemas de cajeros y ocultar soportes informáticos.
- Maniobras de distracción: Directivas para dejar solo un "puchito" de dinero en las sucursales para que fuera hallado por la policía, mientras el capital principal era retirado.
- Logística de escape: Coordinación para remover el ploteado de las camionetas de transporte de valores y esconderlas lejos de las sedes.



