La Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT) profundizó su ofensiva contra la reforma laboral al confirmar que el paro general de 24 horas contará con la adhesión total de los gremios del transporte.
La definición se formalizó este lunes durante una reunión virtual del Consejo Directivo de la central obrera, que resolvió avanzar con la cuarta huelga general desde la asunción del presidente Javier Milei. La convocatoria se resolvió de manera urgente ante la intención del Poder Ejecutivo de debatir la iniciativa en el recinto el próximo jueves.
Durante el encuentro, algunos dirigentes propusieron acompañar la protesta con una movilización frente al Congreso, como ocurrió la semana pasada. Sin embargo, esa alternativa no prosperó y la conducción optó por una paralización total de actividades, confiada en el impacto que tendrá la adhesión del transporte.
Uno de los respaldos más relevantes fue el de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que finalmente confirmó su participación. La definición generaba expectativa, ya que en el último paro general, el 10 de abril, hubo colectivos en circulación debido a una conciliación obligatoria por un conflicto salarial.
Tras gestiones realizadas durante el fin de semana, el gremio conducido por Roberto Fernández ratificó su postura y afirmó: “Somos un sindicato confederado y si la CGT decide un paro acompañaremos la medida“.
También confirmaron su adhesión la Unión Ferroviaria, encabezada por Sergio Sasia, y La Fraternidad, liderada por Omar Maturano, junto con la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que agrupa a camioneros, aeronavegantes, pilotos, marítimos, fluviales y trabajadores del subte, entre otros sectores.
En paralelo, la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT) difundió un comunicado en respaldo a la huelga y garantizó la paralización total del servicio. En el documento, firmado por Maturano, se enfatizó: “En defensa del trabajo argentino, y en defensa de nuestro derecho a huelga. El día que se trate la reforma laboral en Diputados, no habrá transporte”.
El conflicto se intensificó tras la aprobación en el Senado del artículo 44 de la reforma laboral, que establece que los trabajadores en licencia por enfermedad o accidente no laboral percibirán el 50% del salario, con la posibilidad de alcanzar el 75% si no existió acción voluntaria ni conocimiento previo del riesgo. Este punto, según dirigentes sindicales, no formaba parte del proyecto original y generó un fuerte rechazo dentro del movimiento obrero.
Un referente cegetista citado por Infobae sostuvo que el artículo “vulnera los derechos individuales de los trabajadores y nunca estuvo entre los cambios que se discutieron”, reflejando el malestar incluso en sectores dialoguistas.



