Tras obtener media sanción en el senado y a la espera de ser tratada en Diputados, la reforma laboral busca reconfigurar el mapa entre los empleadores y los trabajadores y, en ese punto, un informe reveló que el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) podrían reducirse significativamente, aunque esto no se traduciría en una baja de la presión tributaria sobre el empleo formal.
Por ejemplo, antes de la reforma las empresas argentinas debían pagar un 34,6% en total en impuestos y cargas por casa empleado, lo que ponía a nuestro país en el podio mundial en presión sobre el empleo, solo por debajo de Austria y Francia, cuando el promedio -en general- es del 21,6%, aunque en otros estados prácticamente no existen estas cargas, tal como sucede en Colombia, Nueva Zelanda y Dinamarca.
Cómo quedará Argentina en el ranking global
Si finalmente la reforma laboral obtiene luz verde en la cámara baja, el alivio para las empresas será parcial. Esto quiere decir que la carga para las grandes empresas se mantendrá en un 34,6%, aunque las Pymes verán una leve baja que será del 33,3%.
En tanto, los trabajadores que se encuentre bajo el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), es decir aquellos que se encuentran registrados serán los que tendrán una significativa baja que alcanzará el 27,8%, de acuerdo con el informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
De esta forma, si bien habrá una reducción, los cambios no serán significativos y Argentina se mantendrá como un país caro para tener empleados en blanco. Pasando en limpio, en el caso de las grandes empresas, se pasará del 3° al 5° puesto y, a pesar de la modificación, seguirá estando entre los más caros.
En el caso de las Pymes, se bajará al 7° puesto y en el caso de los trabajadores del RIFL ahí sí se notará un cambio importante, ya que caerá al 16° puesto.
Por otra parte, las empresas que pongan a trabajadores en blanco pasarán a pagar del 27% de contribuciones patronales actual, a un 15%, por lo que el costo total de tener un empleado registrado se reduzca del 44% al 32% sobre el salario bruto.
Finalmente, la denominada 'cuña fiscal' colocaba a Argentina en el puesto 25 sobre 39 y la carga era del 34,6%, por debajo del promedio de la OCDE. Luego de los cambios, la cuña fiscal se reducirá a apenas el 34,1% en las grandes empresas, a 33,4% en las Pymes y a un 27,8% para los empleados RIFL y de esa forma se seguirá ubicando en el puesto 25 para el régimen general y se desplazará al puesto 32 bajo el régimen de incentivo.



