La Cámara de Diputados se prepara para un debate intenso sobre la reforma laboral, con el bloque del PRO como actor determinante. Cristian Ritondo manifestó la disconformidad de su espacio respecto a las modificaciones de último momento que el Senado incorporó al régimen de licencias. Según el legislador, la redacción actual que deja de garantizar el 100% del salario por enfermedad es un aspecto que requiere una revisión profunda antes de la sesión.
"No estamos conformes. Tal como quedó redactado, el artículo puede terminar con niveles de protección inferiores a los actuales", señaló Ritondo a Infobae. Para el legislador, si bien es necesario ordenar el sistema y evitar abusos en las certificaciones médicas, la solución no debe pasar por un recorte de derechos para quienes padecen una afección real.
Los puntos de conflicto
La postura del PRO se centra en tres ejes fundamentales que el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) deberá negociar para asegurar los votos necesarios:
- Protección salarial: El rechazo al artículo que reduce el esquema de remuneración durante las licencias pagas. El diputado Martín Yeza se sumó a las críticas al calificar la incorporación de este punto como algo que "nadie entiende muy bien por qué" se sumó a medianoche en la Cámara Alta.
- Inclusión Fintech: El bloque busca modificar el artículo 35 para permitir que los trabajadores elijan libremente cobrar sus sueldos a través de billeteras virtuales. Ritondo defendió esta medida como una forma de garantizar la libertad de elección frente a las "restricciones impuestas en beneficio de los bancos".
- Claridad institucional: El PRO rechaza que los puntos grises de la ley se definan vía reglamentación del Ejecutivo. Exigen que el texto sea claro y que, ante cualquier cambio, el proyecto regrese al Senado para su revisión definitiva durante el periodo de sesiones extraordinarias.
Desde el oficialismo, la senadora Patricia Bullrich defendió la necesidad de modificar el régimen actual. Según la legisladora, el país enfrenta un nivel de ausentismo del 15% vinculado a lo que denominó una "mafia de certificados truchos".
Bullrich explicó que el espíritu de la reforma es limitar el pago pleno solo a los casos de afecciones "severas, degenerativas y fehacientemente comprobables". Sin embargo, ante la presión de los bloques dialoguistas, el Gobierno ya estudia alternativas para equilibrar el control del fraude con la protección del trabajador genuinamente enfermo.



