Alberto Samid atraviesa un momento crítico en Uruguay. El empresario ingresó originalmente a un centro asistencial de Punta del Este por una infección urinaria, pero los estudios posteriores revelaron un diagnóstico mucho más complejo: la presencia de un virus en sangre de origen incierto. Ante la falta de avances en el tratamiento y la alteración de sus parámetros de plaquetas y glóbulos blancos, su entorno familiar inició una campaña pública para lograr su retorno inmediato a la Argentina.
Marisa Scarafía, esposa de Samid, manifestó su profunda preocupación por el deterioro diario en la salud del dirigente. Según Scarafía, la situación se agrava por una cirugía de próstata previa y el riesgo de contraer otras infecciones intrahospitalarias en la clínica donde se encuentra. "Necesitamos trasladarlo urgente con sus médicos en Buenos Aires", enfatizó ante la prensa.
Cruce con las autoridades
Desde su lugar de internación, Samid utilizó sus redes sociales para lanzar una dura crítica contra la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires y la Secretaría de Turismo de la Nación. El empresario aseguró que ofreció costear los gastos de un vuelo sanitario de 40 minutos, pero denunció una falta de respuesta oficial que calificó como un trato de "sudakas".
"Los dos se hicieron los boludos; si me pasa a mí, que soy un tipo conocido, qué queda para alguien que no lo es", disparó Samid a través de su cuenta en X (antes Twitter).
La respuesta de la administración de Axel Kicillof no tardó en llegar. Ante las consultas sobre la supuesta inacción estatal, voceros provinciales señalaron que el empresario pretende obtener beneficios que no corresponden a un ciudadano común.
"Nadie pide un traslado por X (Twitter) a un gobernador. Debe hablar con su obra social y, si no tiene recursos, el sistema se articula vía la provincia, como ocurre en miles de casos", remarcaron desde el entorno bonaerense. Además, aclararon que el sistema público de salud no debe utilizarse para otorgar privilegios individuales cuando existen vías institucionales y privadas para resolver estas contingencias en el exterior.
La internación de Samid sorprendió a sus seguidores, dado que el empresario mantenía una intensa actividad en plataformas digitales hasta pocas horas antes de su ingreso clínico. Su último mensaje público fue un pedido para que Ángel Di María regrese a la Selección Nacional para el próximo mundial, un gesto que refleja su habitual estilo mediático y su constante intervención en la agenda pública argentina.



