Luego de años de conflictos gremiales, la empresa Fate-una de las tres fabricantes de neumáticos del país- anunció su cierre definitivo y, como consecuencia, unos 920 empleados quedarán en la calle.
Pese a ser una de las empresas líderes en fabricación y distribución de neumáticos, además de proveer a grandes automotrices como Volkswagen, Peugeot y Renault, varios factores tanto internos como externos terminaron de darle el golpe de gracia a una compañía que desde 1940 llegó a producir un 25% de neumáticos para el mercado nacional y que llegó a exportar a otros países desde su planta ubicada en un predio de más de 40 hectáreas ubicado en el partido de San Fernando.
Los factores que desencadenaron el cierre de un ícono de la industria nacional
Fate viene sumida en una crisis interna desde hace muchos años que terminó de explotar en los últimos meses con una pelea con el gremio SUTNA (Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino). Como consecuencia de ese conflicto, la planta fue bloqueada y paralizada varias veces y llegó a operar al 30% de su capacidad.
La caída de las ventas de los automóviles 0km también contribuyó al cierre, ya que Fate no lograba venderle lo que producía a las principales fábricas de automóviles y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores que optan por estirar la vida útil de los neumáticos o se inclinan por marcas más económicas.
Sin embargo, el golpe de nocaut se lo terminó de dar la apertura de importaciones, principalmente de neumáticos provenientes de China, donde los costos son menores y provocó que la industria local dejara de ser competitiva.
En cuanto a los casi mil trabajadores que quedarán en la calle, desde la empresa aseguraron que se pagarán el total de las indemnizaciones y que se cumplirá la liquidación a los diferentes proveedores, aunque la medida también repercutirá en las gomerías y la red de distribuidores que Fate posee en todo el país.



