La Confederación General del Trabajo (CGT) lanzó una fuerte advertencia al Poder Ejecutivo y al Congreso de la Nación a horas del inicio del paro general de 24 horas. En una conferencia de prensa brindada en la histórica sede de la calle Azopardo, el triunvirato cegetista ratificó que la medida de fuerza será "contundente" y contará con el respaldo clave de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), lo que garantiza la parálisis total del transporte público en todo el país.
Héctor Daer, Jorge Sola y Cristian Jerónimo encabezaron el mensaje dirigido a los diputados nacionales, a quienes instaron a actuar con "responsabilidad política". Según la visión de la central sindical, el proyecto de ley que se debate en la Cámara Baja representa una amenaza directa a las conquistas laborales históricas y marca el inicio de un plan de lucha más extenso.
La crisis industrial como bandera
La conducción de la CGT utilizó el reciente cierre de la fabricante de neumáticos Fate como ejemplo del deterioro del mercado de trabajo. La pérdida de 920 empleos en dicha compañía fue calificada por los dirigentes como una consecuencia directa de la "apertura indiscriminada de importaciones" y el desplome de la actividad industrial, que actualmente opera a menos del 50 % de su capacidad instalada.
Jorge Sola aportó cifras críticas sobre la realidad socio-laboral:
- Desempleo en aumento: Denunció la pérdida de 300.000 puestos de trabajo formales en los últimos dos años.
- Cierre de empresas: Reportó la desaparición de más de 21.000 pymes bajo el actual modelo económico.
- Ritmo de despidos: Aseguró que el sector formal destruye 400 puestos de trabajo cada día.
Los tres ejes del rechazo a la reforma
Para la central obrera, la reforma laboral que impulsa la administración de Javier Milei no es una herramienta de modernización, sino un mecanismo de transferencia monetaria. Sola advirtió que los cambios propuestos significan un desvío de 6.000 millones de dólares anuales desde los salarios hacia los empleadores, fondos que, según su análisis, terminarán en el sector financiero.
El rechazo sindical se fundamenta en tres pilares:
- Lesión de derechos individuales: La modificación de las condiciones de contratación y despido.
- Debilitamiento de gremios: El recorte de las facultades de negociación colectiva.
- Inconstitucionalidad: La CGT sostiene que el proyecto viola el principio de progresividad, el cual impide la reducción de derechos laborales ya adquiridos.
Héctor Daer cerró la exposición con una apelación directa a los representantes del pueblo: "Llamamos a la reflexión a los diputados para que representen a los trabajadores, que también los votaron". La central obrera descartó la "promesa futura" de creación de empleo que ofrece el Gobierno, al considerarla una apuesta demasiado costosa que se paga con la quita de derechos actuales.



