El cierre de la planta de FATE en Virreyes, partido de San Fernando, desató un conflicto social y político de gran magnitud. La empresa comunicó el despido de casi mil trabajadores y el cese de producción, lo que derivó en ocupaciones, enfrentamientos con la Policía y la detención de dirigentes sindicales, entre ellos el líder del SUTNA, Alejandro Crespo.
Ante la tensión creciente, el Gobierno nacional decidió intervenir. El Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, una herramienta legal que suspende las medidas de fuerza y obliga a las partes a sentarse a negociar durante un plazo determinado, concretamente por un período de 15 días. Con esta resolución, los despidos quedarían en suspenso y la empresa deberá garantizar la continuidad laboral mientras se desarrollan las conversaciones.
La posición del Gobierno
Desde la cartera laboral señalaron que la medida busca “preservar la paz social” y evitar que el conflicto escale en un contexto de alta sensibilidad política, marcado por el paro general de la CGT y el debate de la reforma laboral en el Congreso. El Ejecutivo intenta mostrar capacidad de gestión frente a un caso que se convirtió en símbolo de la crisis industrial y de la tensión entre apertura comercial y defensa del empleo.
El gremio de neumáticos celebró la intervención, aunque advirtió que se mantendrá en estado de alerta. “La conciliación obligatoria es un paso, pero exigimos que se garantice la continuidad de la planta y de todos los puestos de trabajo”, señalaron desde el SUTNA. Los trabajadores reclaman que el Gobierno presione a la empresa para revertir el cierre y sostener la producción nacional frente al avance de las importaciones.
El caso FATE no solo afecta a los empleados de San Fernando, sino que se convirtió en un tema de debate nacional. Para la oposición y los sindicatos, el cierre refleja el impacto negativo de la política de apertura comercial impulsada por el Gobierno de Javier Milei. Para la empresa, en cambio, la decisión responde a la imposibilidad de competir con los precios de los neumáticos asiáticos y a los reiterados conflictos gremiales.



