La histórica Fábrica Argentina de Telas Engomadas (FATE), con más de 80 años de actividad desde su creación, anunció el cierre de su planta de Virreyes y la empresa atribuyó esa decisión a una combinación de variables que volvieron poco viable la operación de la industria nacional de neumáticos.
Una de ellas es el boom de importaciones que experimentaron un crecimiento del 35% entre 2023 y 2025, con más de 869.000 unidades ingresadas en un solo mes y caída de precios de hasta 40%.
En los últimos años, el sector quedó golpeado por la apertura comercial y la pérdida de mercado frente a productos importados. Hoy el 75% de los neumáticos que se venden en el país provienen del exterior, con récord de ingresos desde Asia y una baja de precios de hasta 35% en dos años, lo que dejó a las fábricas locales operando con fuerte capacidad ociosa.
Otro factor fue la menor producción y consumo, ya que la planta trabajaba al 30% de su capacidad, con 150.000 cubiertas mensuales sobre un potencial de más de 5 millones anuales.
El tercer ingrediente fue el accionar del combativo SUTNA (Sindicato de Trabajadores del Neumático), que protagonizó paros prolongados y conflictos salariales, incluido un recordado bloqueo de casi tres meses en 2022, que impactó en costos y continuidad operativa.
Este gremio es comandado por Alejandro Crespo, diirgente que se referencia en la izquierda dura y que integra el grupo de sindicatos "clasistas". Llegó a la jefatura del sindicato hace una década cuando desbancó a Pedro Wasiejko.
Fue reelecto al frente del gremio en octubre pasado en unas elecciones en las que participaron unos 2.600 afiliados. En la previa a la votación, Wasiejko había dicho que Crespo "destruyó por completo el gremio" y que existían posibilidades de que las empresas del neumático se vayan del país por la situación económica, pero también por la conducción del gremio.



