Daniela Ballester, figura central de la señal C5N, atraviesa un proceso de recuperación favorable luego de padecer un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico. El episodio, que ocurrió de manera imprevista el pasado jueves, obligó a la periodista a una internación inmediata en el Sanatorio Los Arcos, donde permanece bajo estricta observación médica.
Todo comenzó con una señal de alerta que la comunicadora no pasó por alto: un dolor de cabeza de intensidad inusual sumado a una persistente molestia en la zona cervical. Ante la sospecha de un cuadro de gravedad, Ballester acudió a la guardia médica, decisión que resultó determinante para su evolución actual.
Sin secuelas y bajo monitoreo
Tras los estudios clínicos de rigor, el equipo médico confirmó el diagnóstico de ACV hemorrágico. A pesar de la severidad del cuadro, la rapidez de la intervención evitó daños mayores. "Por suerte estoy sin secuelas. Ninguna", remarcó la periodista en diálogo con Teleshow.
Ballester, quien saltó a la fama en 2001 como finalista de la primera edición de Gran Hermano, se mostró optimista sobre su futuro inmediato. "Me siento igual que el día previo al ACV", insistió para llevar tranquilidad a sus seguidores. Actualmente, la conductora debe cumplir con un régimen de descanso absoluto y monitoreo permanente antes de recibir el alta definitiva para retomar sus compromisos profesionales.
El mensaje de concientización
La experiencia de la periodista de 48 años sirve como un recordatorio vital sobre la importancia de escuchar los mensajes del cuerpo. Un dolor de cabeza súbito y agudo es, a menudo, el primer síntoma de una emergencia cerebrovascular. En el caso de Ballester, la celeridad para buscar ayuda profesional marcó la diferencia entre una recuperación íntegra y posibles daños irreversibles.
"La vida me dio una nueva oportunidad", reflexionó la comunicadora, quien además de su paso por el reality, consolidó una sólida carrera como locutora y periodista de investigación. Desde su entorno confirman que su ánimo es óptimo y que ya proyecta su regreso a la pantalla una vez que concluya el seguimiento clínico preventivo.



