Al menos 30 presos políticos fueron liberados este lunes en la prisión El Rodeo I, ubicada en las afueras de Caracas, donde se encuentra detenido el gendarme argentino Nahuel Gallo.
María Alexandra Gómez, pareja de Gallo, indicó que por el momento no tienen novedades sobre su situación. “Aún nada. Seguimos esperando”, declaró. El gendarme argentino continúa en huelga de hambre, exigiendo asistencia consular y la visita de la Cruz Roja para levantar la medida.
Los liberados, quienes vestían camisas blancas y tenían la cabeza rapada, celebraron gritando “¡Somos libres!” al salir de la cárcel situada a unos 40 km de Caracas. Familiares y allegados los recibieron con abrazos y aplausos, tras un proceso de excarcelaciones que se venía desarrollando lentamente desde hace más de un mes.
Entre los liberados, Luis Viera expresó: “Somos totalmente libres, sin ningún tipo de regimiento que nos tengamos que presentar”. Viera estuvo detenido por un año y un mes y manifestó su deseo de reencontrarse con su familia y ponerse al día con las noticias del país.
Por su parte, Javier Rivas, un cadete acusado de “golpista”, relató las condiciones sufridas en prisión: “Yo sufrí tortura, golpes, maltrato físico (...) me acusan de cuestiones que no son válidas”. Añadió con firmeza: “Aquí estoy vivo”.
El Parlamento venezolano aprobó el jueves pasado una ley de amnistía que abarca aspectos específicos de los 27 años del chavismo. Esta iniciativa fue presentada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en una operación estadounidense el 3 de enero.
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó que 1.500 presos políticos han solicitado su libertad amparados en la nueva ley, mientras que 11.000 personas en libertad condicional obtendrán la libertad plena gracias a esta norma. Según Rodríguez, esta medida marca un avance hacia “una Venezuela más democrática, más justa, más libre”.
La ONG Foro Penal reportó que hasta la mañana del lunes se habían amnistiado a 65 personas desde la vigencia de la ley. Sin embargo, expertos expresan dudas sobre el alcance real de esta normativa, ya que cientos de detenidos, especialmente militares acusados de actividades “terroristas”, podrían quedar excluidos. No obstante, algunos de los liberados están vinculados al ámbito militar.



