Durante el Gobierno de Javier Milei, Argentina vive un proceso de recrudecimiento del ajuste estatal, que prioriza el sostenimiento de la baja inflación y la quietud de la divisa extranjera. Por otro lado, se afianzan los lazos con el Fondo Monetario Internacional y avanza a paso firma el proyecto de Reforma Laboral, que ya tuvo el visto bueno de ambas cámaras legislativas y comenzará a aplicarse en poco tiempo en todo el país. La crisis económica ha logrado voltear gran parte del aparato industrial, con empleos perdidos en sectores clave de la economía y dejando cada vez más trabajadores en las calles.
El quiebre: FATE. La automotriz dejó en la última semana a casi 1000 trabajadores sin empleo. De esta manera, los gremios apuntan a que su cierre se debe a la reciente aprobación de la reforma laboral y al aumento desmedido de los neumáticos importados. El Gobierno libertario intervino dictando la conciliación obligatoria, sin embargo, los despidos no fueron dejados sin efecto.
Los rubros más afectados
El cierre de FATE trajo varios cruces picantes en el ámbito legislativo. El tema giró en boca de los legisladores que se pronunciaron en contra de la reforma laboral. Desde noviembre de 2023, el número total de cierre de empresas empleadoras privadas asciende a 21.339. Mencionado estrictamente el caso de la Provincia de Buenos Aires, se vieron afectadas con su cierre un total de 5.832 compañías. 62 mil puestos de trabajo en total.
Según el INDEC, en el caso de la Provincia de Buenos Aires, distintas estadísticas anunciaron que el débil mercado interno se constituye como el principal factor que limita la expansión de la producción. La encuesta arroja que el 54% de los consultados han indicado este factor como el determinante, muy por atrás aparecen la presión impositiva y las dificultades financieras.

Radiografía de los despidos: sectores y empresas más afectados
La provincia de Buenos Aires concentra gran parte de los recortes de personal, con un impacto transversal que afecta desde la industria pesada hasta el consumo masivo:
Automotriz y Neumáticos: Es uno de los rubros más golpeados. Se destacan los 920 despidos en FATE (San Fernando), seguidos por SKF con 145 y KTM con 50.
Alimentos y Bebidas: Fue el sector con mayor cantidad de firmas involucradas. Los casos más resonantes incluyen a ARSA (400 despidos), Sur Trade (200), Danica (150) y La Suipachense (140).
Consumo y Retail: El rubro de electrodomésticos sufrió 300 bajas en Frávega y 220 en Whirlpool. En higiene personal, Avon (278) y Kimberly-Clark (220) lideraron los recortes, mientras que en el sector comercial, cadenas como Medamax, Yaguar y Diarco también redujeron sus plantillas.
Otros sectores: La construcción (ILVA, 300 despidos), la industria textil (DASS, 360) y el sector de imprenta (Morvillo, 200) completan un cuadro de retracción laboral generalizada.
La crisis no solo se traduce en despidos, sino en la desaparición de compañías. En los últimos dos años, Córdoba perdió 3.884 empresas, principalmente en los rubros de comercio y transporte. Por su parte, Santa Fe registró el cierre de 2.309 firmas, siendo el sector logístico y de almacenamiento el más damnificado. El panorama para las fábricas que logran mantenerse en pie es desalentador. Según el INDEC, la utilización de la capacidad instalada cayó al 53,8% en diciembre de 2025. Esto implica que casi la mitad de la estructura productiva del país está ociosa.
La disparidad entre sectores es profunda: mientras que la refinación de petróleo opera con un uso del 87,1%, la industria automotriz apenas utiliza el 31,2% de su capacidad. Otros sectores críticos como el textil (35,2%) y el de caucho y plástico (33,4%) operan en niveles mínimos, reflejando una parálisis que pone en riesgo la sostenibilidad del empleo industrial a corto plazo.




