La tensión política entre el Gobierno Nacional y la provincia de La Rioja alcanzó un nuevo pico de intensidad. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, salió al cruce del gobernador Ricardo Quintela tras sus polémicas declaraciones sobre la continuidad de Javier Milei, a quien le auguró un final anticipado de mandato antes de diciembre de 2027. No es la primera vez que en la política actual circulan ese tipo de discursos, la senadora de esa misma provincia por Unión por la Patria, Florencia López, había protagonizado un fuerte cruce con la oficialista, Patricia Bullrich: “No le van a alcanzar los helicópteros para fugarse”, sostuvo la legisladora de la oposición en las Comisiones del Senado.
Por su parte, Menem no escatimó en descalificaciones para describir la gestión del mandatario riojano. "Es un mono con un martillo en una cristalería", sentenció en diálogo con Radio La Red, apuntando contra lo que considera una administración negligente y corrupta. Según el titular de la Cámara Baja, Quintela mantiene la provincia "prendida fuego" desde 2019 bajo un sistema que definió como una "cooperativa de poder".
Los recursos públicos en juego
El legislador libertario también lanzó acusaciones directas sobre el uso de recursos públicos, señalando que el gobernador utiliza el avión sanitario provincial para viajes personales y que ha priorizado obras de infraestructura, como asfaltados de 100 kilómetros, que casualmente solo benefician el acceso a sus propias tierras.
Para Menem, los dichos de Quintela y de otros referentes locales, como la senadora Florencia López, responden al temor de perder el control político en las próximas elecciones. "Están nerviosos porque se les viene la noche en 2027. Dicen cualquier estupidez sin control porque saben que se les termina y tendrán que dar explicaciones sobre el destino de cientos de miles de millones", aseguró.
La frase que detonó el conflicto
El enfrentamiento se originó luego de que Quintela afirmara en Radio 10 que el actual Gobierno "no puede llegar" al final de su mandato si continúa con sus políticas actuales. "Si llegamos con un país destruido y entregado... cuidado con la Patagonia, no vaya a ser cosa que se queden con las Malvinas, la Antártida y todo lo demás", había disparado el gobernador peronista, sugiriendo un riesgo para la soberanía nacional bajo la gestión de Milei.


