En pleno conflicto por el cierre de la planta de Fate en la localidad de San Fernando que dejó a 920 trabajadores en la calle, un empresario del sector reconoció que "robaban" con el precio de los neumáticos y Javier Milei le salió con los botines de punta.
El CEO de la cadena de gomerías Neumen, Roberto Méndez tuvo un ataque de 'sincericidio' durante una entrevista brindada al programa MMD del canal de streaming 'Ahora Play' y aseguró que las remarcaciones de precios llegaron a alcanzar el 70%.
Consultado sobre la crisis que atraviesa el sector con una baja considerable en las ventas y la invasión de productos importados, Méndez reconoció ser "el primero en reconocerlo. Estábamos robando las multinacionales y nosotros los empresarios", afirmó ante la mirada atónita de sus entrevistadores.
"Nunca ganamos tanta plata en ese sentido como cuando nos permitieron hacer lo que estábamos haciendo", confesó el CEO de Neumen al referirse a la presidencia de Alberto Fernández y el presidente Javier Milei se agarró de esas palabras para criticarlo con dureza.
La dura respuesta de Milei a las palabras del CEO de Neumen
El presidente utilizó su cuenta en la red social X (exTwitter) para criticar con dureza las palabras del empresario y se encargó de republicar a cada una de las personas que también demostraron su enojo con esos dichos.
Milei publicó el video desde la cuenta de Ahora Play donde puede verse el fragmento de la entrevista a Méndez y lo acompañó con la frase: "DEDICADO A LOS DELINCUENTES QUE HACEN DEL NACIONALISMO BARATO UNA BANDERA PARA ROBAR A LOS ARGENTINOS DE BIEN.
VLLC!".
Este nuevo foco de tensión se dio en medio de la crisis que atraviesa la empresa Fábrica Argentina de Tejidos Engomados, popularmente conocida como Fate que derivó en el despido de 920 trabajadores como consecuencia de períodos prolongados de conflictos sindicales, la baja en las ventas y la pérdida de competitividad ante el ingreso de productos de origen chino, entre otras causas. Ese coctel derivó en el dictado de una conciliación obligatoria que fracasó, mientras los empleados esperan una resolución.




