En un giro político que reconfigura el equilibrio de fuerzas en la Cámara Alta, la senadora jujeña Carolina Moisés ha sido designada como vicepresidenta del Senado de la Nación. Esta jugada, que contó con el impulso estratégico de Patricia Bullrich, titular del bloque oficialista, se concretó tras la fractura del interbloque que lideraba el formoseño José Mayans, dejando al peronismo tradicional en una posición de debilidad parlamentaria y al oficialismo a un paso de conseguir los tan ansiados 2/3 de los votos.
Sin embargo, el ascenso de Moisés a la cúpula del Senado desempolva un historial de controversias que abarcan desde incidentes viales bajo efectos del alcohol hasta investigaciones por corrupción que involucran directamente a su círculo íntimo.
Un pasado marcado por la tragedia y el alcohol
El episodio más oscuro en la trayectoria de la actual senadora ocurrió la madrugada del 17 de junio de 2012. Siendo diputada provincial, Moisés protagonizó un violento accidente en el acceso a San Pedro de Jujuy al embestir con su vehículo a un trabajador azucarero, Isac Gutiérrez.
Según los testimonios recogidos en aquel momento y crónicas periodísticas de la época, la legisladora se encontraba en un estado avanzado de ebriedad. Lejos de auxiliar a la víctima, quien sufrió la amputación de un dedo y fracturas múltiples, Moisés intentó darse a la fuga, atropellando en su huida a un vecino y a un oficial de policía que intentaban retenerla. Registros policiales indican que, metros más adelante, fue interceptada en un estado lamentable que incluía la pérdida de control de sus necesidades fisiológicas.
Más allá de su conducta personal, la gestión de Moisés ha sido cuestionada por el manejo de los recursos públicos. Recientemente, se reveló que la senadora lidera el ranking de asesores en el Congreso, con una estructura de 41 empleados, superando incluso a los barones parlamentarios más antiguos, lo que muchos califican como una "verdadera PyME" financiada por el Estado.
En el plano judicial, aunque ella no está imputada, su apellido está ligado a la denominada "Causa del Matadero". Su padre, el ex intendente Julio Carlos Moisés, y su hermano, Carlos Federico, enfrentan una citación a juicio oral por administración fraudulenta. La investigación apunta a un sistema de recaudación ilegal en el matadero municipal de San Pedro, donde el dinero de los servicios de faena, realizados sin habilitación, habría sido desviado directamente a las cuentas privadas de la familia Moisés durante años.
El salto a "peronista libertaria"
La designación de Moisés como autoridad del Senado no es casual. Su ruptura con el interbloque opositor en el Senado y su enfrentamiento abierto con La Cámpora, a quienes tildó de "adoradores del fracaso", le valieron la suspensión de su afiliación al PJ jujeño. Su apoyo clave al Presupuesto 2026 de Javier Milei terminó de sellar su alianza con el oficialismo nacional, permitiéndole desplazar al kirchnerismo de los cargos jerárquicos de la Cámara.
Hoy, protegida por los fueros y bajo el ala del sector más duro del oficialismo, Carolina Moisés ocupa un lugar central en la línea sucesoria del país, cargando con un pasado que la política ha decidido ignorar, pero que la justicia y la memoria social de Jujuy aún mantienen vigente.



