El domingo 22 de febrero de 2026, la comunidad del barrio La Unión en Ezeiza quedó consternada tras el asesinato de Malena Maidana, una joven de 26 años que fue apuñalada al menos diez veces mientras salía a caminar.
Malena residía en la misma zona donde ocurrió el crimen. Era madre de un niño de tres años y gestionaba un emprendimiento de venta de lencería. Además, cursaba la Tecnicatura Universitaria en Comercio Internacional en la Universidad Provincial de Ezeiza (UPE).
La UPE expresó su profunda tristeza ante este femicidio y emitió un comunicado donde manifestó: “No podemos ser indiferentes ante esta manifestación extrema de violencia de género”. La institución se declaró en estado de duelo y reafirmó su compromiso con la erradicación de las violencias, exigiendo justicia y una condena ejemplar para el responsable.
Por otra parte, Malena era reconocida en el barrio por su participación activa en tareas solidarias, colaborando en un merendero local para ayudar con la entrega de alimentos a los niños de la zona.
En cuanto a la investigación, un hombre fue detenido como sospechoso. Fue visto caminando a pocos metros de la víctima, aunque delante de ella. Al ser arrestado, le incautaron cuchillos y presentaba manchas hemáticas. Los investigadores notaron que había lavado la ropa que llevaba puesta durante el hecho.
Sin embargo, el móvil del crimen continúa siendo un enigma para los detectives. No creen que haya sido un homicidio en ocasión de robo, ya que aparentemente no le sustrajeron pertenencias. El celular de la víctima, un Iphone 16, fue localizado posteriormente en una sala vinculada a la ambulancia que asistió a Malena, lo que llevó a la detención de tres profesionales de la salud por el hurto del dispositivo.
El cuerpo de Malena fue encontrado ensangrentado sobre la calle Manuel Andrada, cerca del predio del Lomas Athletic Club Golf, por un vecino que salió a sacar la basura y alertó a la policía. Cámaras de seguridad registraron momentos previos al asesinato, incluyendo el instante en que Malena caminaba con una pequeña mochila y, escalofriantemente, los gritos y súplicas de la joven antes de ser atacada.
El caso está a cargo de la UFI N°3, especializada en violencia de género, luego de haber sido inicialmente investigado por la UFI N°1 descentralizada de Ezeiza.




