El próximo martes 3 de marzo se iniciará en los tribunales penales de La Plata el juicio oral para Juan Ignacio Buzali, quien quedó en el centro de una causa judicial de alto impacto público por haber atropellado con su auto a dos jóvenes motociclistas en la madrugada del 1° de enero de 2021.
Fuentes judiciales confirmaron a #BORDER que Buzali llegará al debate en libertad, luego de haber estado detenido con prisión preventiva y posteriormente bajo arresto domiciliario. Está acusado por el delito de intento de homicidio, una calificación penal que prevé penas de prisión efectiva en caso de condena.
El proceso judicial vuelve a cobrar relevancia nacional por el vínculo del acusado con su exesposa, la dirigente libertaria Carolina Piparo, una figura conocida de la política argentina que tuvo proyección pública tras haber sido víctima de un violento asalto en 2010 y que en los últimos años ocupó cargos legislativos.
Quién es Juan Ignacio Buzali y por qué llega a juicio
Juan Ignacio Buzali es un profesional oriundo de La Plata que, al momento del hecho, estaba casado con Carolina Piparo. No tenía antecedentes penales y su nombre no era conocido públicamente hasta el episodio que derivó en la causa judicial.
La fiscalía lo acusa de haber actuado con dolo eventual, es decir, de haber aceptado la posibilidad de causar la muerte al embestir con su vehículo a una motocicleta en la que viajaban dos jóvenes. La defensa sostiene que se trató de un accidente de tránsito en un contexto de shock emocional tras un robo denunciado minutos antes.
El juicio estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de La Plata, con la acusación del fiscal Juan Pablo Caniggia. Las víctimas son Luis Lavalle y un adolescente de 17 años al momento del hecho, quienes resultaron heridos tras el impacto.
Quién es Carolina Piparo y por qué su figura es clave en el caso
Carolina Piparo es una dirigente política de proyección nacional. Su nombre se hizo conocido en 2010, cuando sufrió un violento asalto en una salidera bancaria en La Plata estando embarazada, un hecho que derivó en la muerte de su hijo por nacer y marcó su posterior carrera pública vinculada al debate sobre seguridad.
Con el paso de los años, Piparo fue candidata en varias elecciones y llegó al Congreso como diputada nacional. Al momento del hecho por el que se juzga a Buzali, era su esposa y fue quien denunció haber sido víctima de un robo minutos antes del atropello.
Su testimonio es clave en la causa porque permitió reconstruir el contexto previo al hecho: el miedo, la confusión y la creencia de que los motociclistas embestidos eran los mismos delincuentes que supuestamente los habían asaltado.
Qué ocurrió la madrugada del 1° de enero de 2021
Según la acusación judicial, en la madrugada del 1° de enero de 2021, Piparo denunció que fue asaltada en una calle del centro de La Plata cuando se detuvieron para dejar a un familiar en su domicilio.
Minutos después, cuando se dirigían a hacer la denuncia en un Fiat 500L, la pareja creyó reconocer a los presuntos motochorros. En una esquina de la ciudad, Buzali embistió por detrás a una motocicleta en la que circulaban dos jóvenes que, según la investigación, no tenían relación con el robo denunciado.
Ambos cayeron al asfalto y resultaron heridos. Para la fiscalía, el accionar de Buzali implicó un desprecio por el resultado posible de su conducta. Para la defensa, fue un error trágico en una situación de pánico.
Cómo será el juicio y qué se definirá
Durante el juicio oral, el fiscal intentará probar que Buzali cometió un intento de homicidio, una figura penal grave. La defensa buscará que el tribunal entienda que se trató de un hecho culposo o un accidente de tránsito sin intención de matar.
Declararán las víctimas, testigos presenciales, peritos y, en el tramo final del debate, Carolina Piparo. Tras los alegatos de las partes, los jueces quedarán en condiciones de dictar veredicto.
La sentencia marcará un precedente relevante: no solo se juzgará la responsabilidad penal de un hecho concreto, sino también el límite entre la reacción emocional frente a un delito y la justicia por mano propia, un tema sensible en una sociedad atravesada por la preocupación por la inseguridad.
Un caso que excede lo judicial
Más allá del resultado del juicio, el caso Buzali-Piparo expone una tensión que atraviesa a buena parte de la sociedad argentina: qué ocurre cuando una persona, convencida de haber sido víctima de un delito, reacciona de manera violenta contra terceros inocentes.
El debate que se abre este martes en La Plata no solo buscará establecer una condena o una absolución, sino también fijar un límite jurídico claro frente a situaciones de venganza o persecución motivadas por el miedo y la bronca del momento.




