Tras una larga batalla contra la ELA, murió Darío Lopérfido

El exministro de Cultura y director del Teatro Colón falleció en Madrid a los 61 años.
Por: #BorderPeriodismo

Darío Lopérfido falleció este 27 de febrero de 2026 en Madrid , ciudad donde residía desde hacía años y donde enfrentó con descarnada honestidad el avance de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) , una enfermedad que, según sus propias palabras, le había arrebatado el cuerpo pero no la pasión por el debate.

"El Darío de antes de la enfermedad ya murió", había escrito apenas dos meses antes en una columna de la revista Seúl. En ese texto, titulado con brutal crudeza "Tener ELA es una mierda", Lopérfido describió el deterioro de su voz y su andar, pero reafirmó una postura que mantuvo hasta el final: la de un hombre que prefería el costo de la verdad propia antes que el refugio del silencio cómodo.

Su carrera

La trayectoria de Lopérfido desafió los cánones académicos tradicionales. Sin haber terminado la secundaria, se formó en la "universidad de la calle" y los medios, pasando de ser cadete en publicidad a dirigir el Centro Cultural Ricardo Rojas en 1992, donde captó el pulso de la efervescencia creativa de los 90.

  La última reflexión de Darío Lopérfido sobre su enfermedad

Su paso por la función pública dejó huellas institucionales que aún perduran:

  • BAFICI: Fue uno de los impulsores del festival de cine independiente más importante de la región.

  • FIBA: Creó el Festival Internacional de Buenos Aires, transformando la escena teatral.

  • Teatro Colón: Durante su gestión como director general y artístico, abrió los ensayos al público y modernizó la transmisión por streaming, acercando la ópera a nuevas audiencias.

Sin embargo, su carrera no estuvo exenta de turbulencias. En 2016, sus declaraciones cuestionando la cifra de los 30.000 desaparecidos generaron un fuerte repudio de organismos de derechos humanos y le costaron su cargo como ministro de Cultura porteño. Fiel a su estilo, nunca se retractó: "Me siento orgulloso de haber mantenido mi posición", mantuvo años después.

Tras dejar la función pública en Argentina, Lopérfido se radicó en Europa, donde encontró un nuevo hogar intelectual en la Cátedra Vargas Llosa . Su relación con el Nobel peruano fue profunda y profesional; juntos trabajaron en la defensa de la libertad de expresión frente a los regímenes autoritarios de la región.

  La última reflexión de Darío Lopérfido sobre su enfermedad

Incluso con la enfermedad avanzada, Lopérfido grabó el ciclo de entrevistas El hombre rebelde, donde dialogó con disidentes como Leopoldo López y Yunior García, demostrando que su curiosidad intelectual seguía intacta pese a las limitaciones físicas.

Ateo convencido y defensor a ultranza de la autonomía individual, Lopérfido no esquivó el debate sobre la eutanasia , legal en España. "Vivir no debe ser obligatorio", afirmaba, definiendo la muerte asistida como el "mayor logro de la humanidad" para quienes conviven con el infierno de enfermedades degenerativas.

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