La designación de Mario Ishii como vicepresidente primero del Senado bonaerense fue el resultado de una negociación política compleja, marcada por intensas conversaciones y la necesidad de equilibrar las distintas corrientes internas del peronismo provincial.
En una primera instancia, el gobernador Axel Kicillof, a través del armado político que responde a Carlos Bianco, impulsó el nombre de Ayelén Durán, dirigente alineada con el Movimiento al Futuro. El objetivo era consolidar una figura cercana al oficialismo provincial dentro de la estructura legislativa.
Sin embargo, la dinámica interna cambió tras la intervención de Cristina Fernández de Kirchner, quien optó por respaldar una figura con mayor peso territorial. La expresidenta avaló la postulación de Ishii, histórico intendente de José C. Paz, con amplia trayectoria dentro del peronismo bonaerense.
La candidatura también recibió el apoyo de Sergio Massa, y la presidente del Partido Justicialista de José C. Paz, Pablo Mansilla, lo que terminó de consolidar su perfil como una opción de consenso.
Las negociaciones detrás del acuerdo
Según reconstruyeron fuentes legislativas, las conversaciones se desarrollaron durante varias horas en el despacho del jefe del bloque de Unión por la Patria en Diputados bonaerense, Facundo Tignanelli, con la participación de referentes clave del espacio.
En representación de Ishii, las gestiones estuvieron encabezadas por Mansilla, también participaron el senador Emanuel Santalla y el legislador bonaerense Sergio Berni, quien tuvo un rol relevante en el armado de consensos.
Durante la jornada, se mantuvieron contactos permanentes con Cristina Kirchner y Massa, en una estrategia orientada a evitar un conflicto interno y garantizar una definición ordenada dentro del bloque oficialista. Aunque algunos sectores aguardaban una definición pública de Bianco, el acuerdo avanzó sin una intervención directa del funcionario.



