El ministro de economía, Luis Caputo, brindó una entrevista en El Cronista Stream, donde analizó el discurso presidencial y dio algunos detalles sobre las reformas que propuso.
En primer lugar, el funcionario se refirió a cómo la guerra que libran Israel, Estados Unidos e Irán puede impactar en la economía argentina y, en ese punto aseguró que “es un shock externo fuerte; es difícil saber cuánto puede durar. Está afectando la apertura de los mercados y va a tener sus consecuencias”, apuntó.
Sin embargo, minimizó las consecuencias porque- según su punto de vista- nuestro país “está bien parado” con Vaca Muerta y destacó el hecho de que Milei esté alineado “con el lado adecuado; imagínate que con el kirchnerismo estaríamos del lado de Venezuela e Irán”, remarcó.
En otro tramo de la entrevista brindada a El Cronista Stream, el titular del Palacio de Hacienda hizo referencia los anuncios de Milei sobre importantes reformas y destacó que “nosotros queremos bajar impuestos y regulaciones y, del lado del sector privado, se necesita inversión. ¿Cómo se compatibiliza eso? No es casualidad que hayamos mandado al mismo tiempo la Ley de Inocencia Fiscal y la Reforma Laboral", subrayó.
Sobre este punto rechazó de plano que entre las reformas planteadas por el primer mandatario exista una tributaria porque- según dijo- la misma ya se hizo dentro de la reforma laboral que fue aprobada por el Congreso.
El futuro del dólar y de la inflación, según Caputo
Más adelante, el funcionario aseguró que el objetivo del Gobierno es “seguir acumulando reservas” y sobre el esquema de bandas, anunció que el mismo seguirá como hasta ahora.
Por último, se mostró optimista con llegar a inflación cero durante este año y se animó a vaticinar cuando podría ocurrir.
En ese sentido, sostuvo que podría ser “para agosto”, aunque señaló que “en febrero la inflación será más baja que en enero. ¿Cuánto? Es difícil de decir. Mientras nosotros nos mantengamos en este curso, para agosto de este año la inflación podría empezar con 0 y, si no, será más tarde. Bajar la inflación a un dígito a otros países les llevó de 8 a 20 años”, concluyó.



