Mientras el Estimador Mensual del PBI (EMAE) cerró el año anterior con niveles récord, la recaudación tributaria no logra acompañar esta dinámica. En febrero, los recursos fiscales ajustados por inflación retrocedieron un 12,3%, marcando una brecha negativa frente a una suba de precios que alcanzó el 32,4% interanual.
Esta heterogeneidad refleja un escenario donde el crecimiento macroeconómico convive con una debilidad persistente en el consumo interno y una transformación profunda del esquema impositivo promovida por el Poder Ejecutivo.
Los tres factores que "enfriaron" los ingresos
Según los datos oficiales, la recaudación consolidada de DGI, Aduana y Anses sumó $16,23 billones. Sin embargo, la suba nominal del 20,1% resultó insuficiente para empatar la inflación. Los analistas identifican tres causas raíz: Reingeniería Tributaria: La reducción de alícuotas en Derechos de Exportación (especialmente en soja, trigo y maíz) y la eliminación de anticipos de IVA Aduanero impactaron directamente en la caja. Calendario y conflictos: Febrero contó con apenas 15 días hábiles. A esto se sumó un fuerte paro nacional de sindicatos aceiteros en rechazo a la Ley de Modernización Laboral, lo que paralizó las terminales portuarias. Apertura Comercial: La baja de aranceles de importación y el fin del impuesto adicional a los autos de lujo redujeron la presión recaudatoria en frontera.
Impacto en las provincias
La caída de la recaudación nacional se trasladó de inmediato a las arcas provinciales. En febrero, el Gobierno Nacional envió $5,42 billones en transferencias automáticas a las jurisdicciones, lo que representa una baja real del 7,4%.
De acuerdo con el informe del IARAF, dirigido por Nadín Argañaraz, la disminución se explica principalmente por el pobre desempeño del IVA. Todas las provincias registraron números negativos, siendo la Ciudad de Buenos Aires (CABA) la más afectada con un descenso real del 8,6%, mientras que Salta registró la menor caída (3,6%) gracias a su mayor participación en compensaciones y leyes especiales. En el acumulado de enero y febrero de 2026, los ingresos tributarios muestran una disminución real del 8,2%.



