A tres décadas del mayor ataque terrorista en suelo argentino, la causa AMIA entra en una etapa de definiciones estructurales. El fiscal federal Sebastián Basso ratificó que la Justicia argentina cuenta con el material probatorio necesario para demostrar la culpabilidad de la organización terrorista Hezbolá y la autoría intelectual del régimen de Irán.
En una entrevista con Radio Mitre, Basso destacó que la reciente sanción de la Ley de Juicio en Ausencia es la herramienta clave que permitirá romper el estancamiento de años provocado por la fuga de los imputados. "El objetivo es mostrar a la sociedad cuáles son las pruebas que reunió el Estado en estos 30 años", explicó el fiscal.
"Hezbolá es un títere": la hipótesis de la fiscalía
Basso fue contundente al definir la mecánica del atentado del 18 de julio de 1994. Según la acusación, el grupo libanés actuó como el brazo ejecutor de un plan diseñado y financiado por Teherán.
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La definición: "Fue Hezbolá el que hizo el atentado bajo directivas del régimen iraní".
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La prueba: El fiscal diferenció el estado actual de la causa de las versiones conspirativas: "No son pistas, son evidencias. Si no, no lo llevaríamos a juicio".
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El plazo: La fiscalía se declaró lista para la etapa oral, aunque el inicio formal depende ahora de los tiempos del Juzgado Federal N° 6, subrogado por Daniel Rafecas.
Un nuevo jerarca en la mira: el factor Alí Asghar Hejazi
La investigación sumó un nombre de peso en las últimas horas: Alí Asghar Hejazi. Se trata de quien fuera la mano derecha del líder supremo Alí Khamenei (recientemente fallecido en el marco del conflicto en Medio Oriente).
Según los dictámenes firmados por Basso, Hejazi presidía el Comité Vijeh, el organismo estatal iraní donde se habría planificado milimétricamente la destrucción de la mutual judía. Su rol habría sido el de implementar y coordinar la logística necesaria para el ataque una vez aprobado por la alta jerarquía del régimen. "La ley de juicio en ausencia nos permite avanzar contra personas concretas que están prófugas y nunca se entregaron", subrayó Basso, defendiendo la constitucionalidad de la norma.
La nueva imputación contra Hejazi y el pedido de captura internacional se sustentan en una prueba clave obtenida en Europa. Tal como se reveló en diciembre, cuatro ciudadanos iraníes disidentes declararon como testigos ante el fiscal Basso en Francia. Sus testimonios terminaron de reconstruir la cadena de mando que operó desde Teherán para ejecutar el atentado en Buenos Aires.



