Tras una intensa investigación que combinó el análisis de cámaras de seguridad y el aporte clave de los vecinos, la Policía de la Provincia de Buenos Aires logró detener a una mujer de 32 años, señalada como la responsable de haber abandonado a su hijo recién nacido en una vereda de la localidad de Merlo. El operativo se concretó luego de que las pruebas recolectadas en el barrio permitieran reconstruir el recorrido de la sospechosa momentos antes del hallazgo.
El episodio ocurrió el pasado martes por la mañana sobre la calle Juan XXIII, frente a un jardín maternal que se encuentra fuera de funcionamiento. Fue allí donde una vecina descubrió una bolsa que le llamó la atención; al acercarse, se encontró con una escena desgarradora: un bebé que conservaba aún su cordón umbilical, presentaba manchas de sangre y carecía de las mínimas protecciones necesarias para un neonato. Inmediatamente, la mujer dio aviso a otros residentes y a las fuerzas de seguridad, quienes iniciaron una cadena de auxilio que resultó vital.
El milagro
Afortunadamente, el pequeño, que fue trasladado de urgencia al Hospital Materno Infantil Pedro Chutro, se encuentra en óptimas condiciones de salud. Desde el centro asistencial informaron que el niño recibió todos los cuidados necesarios y que su evolución es favorable, mientras la comunidad del Barrio Rivadavia continúa movilizada para acercar donaciones y seguir de cerca su bienestar.
En cuanto a la situación judicial, la mujer detenida enfrenta ahora una causa caratulada como "abandono de persona", la cual quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 1 de Morón. Los investigadores buscan ahora determinar las circunstancias y el contexto social o psicológico que llevaron a la imputada a tomar la decisión de dejar al recién nacido a la intemperie, en un hecho que, de no haber sido por la rápida intervención vecinal, podría haber tenido un desenlace trágico.
Desde el Hospital Materno Infantil Pedro Chutro, en San Antonio de Padua, llegaron las mejores noticias: Bautista se encuentra en óptimas condiciones de salud. Con un peso de 3,500 kg y una talla de 49 cm, el bebé se convirtió en el centro de una campaña de donaciones coordinada por la Sociedad de Fomento Barrio Rivadavia.
"No juzgamos, no sabemos en qué situación estaba esa mujer para tomar esa decisión", expresaron desde la institución vecinal en un mensaje cargado de empatía, instando a la madre a buscar ayuda. Por el momento, la justicia deberá determinar el futuro del pequeño, mientras la comunidad de Merlo sigue de cerca la evolución del niño que, contra todos los pronósticos, logró sobrevivir.



