El ministro de Economía, Luis Caputo, pretende aplazar la periodicidad de las metas de reservas del Banco Central que estableció el Fondo Monetario Internacional (FMI). Actualemente hay fiscalizaciones obligatorias cada seis meses e "indicativas" cada tres. El Gobierno quiere que sean anuales.
"Para mí, decir: vamos a comprar más o menos dólares en tal fecha, seria arrogante, lo hablamos con el Fondo. Normalmente tenemos que poner metas trimestralmente, podemos si quieren poner metas trimestrales pero lo lógico es una meta anual", sostuvo el titular del Palacio de Hacienda.
Es que Caputo consideró complicado poder anticipar cuántas reservas va a comprar en el futuro. "Por ahí, los exportadores retienen o adelantaron exportaciones y después cancelan, o sea, no podés saber, sí podés tener una estimación de cuánto vas a comprar. Eso es lo que hemos venido debatiendo con el Fondo", argumentó.
El Gobierno mantiene negociaciones desde fines del año pasado con el FMI para destrabar un desembolso de US$ 1.000 millones. En las últimas dos semanas, una misión vino a la Argentina y una comitiva argentina viajó a Washington, sin conocerse avances en la revisión de metas
Desde que acordó un crédito con el FMI de US$ 20.000 millones en abril de 2025, el Gobierno no pudo alcanzar los objetivos de reservas y acumuló dos incumplimientos consecutivos.
Durante la primera revisión en junio, las reservas netas fueron US$ -4.700 millones, por debajo de la meta de US$ -1.100 millones, lo que significó una diferencia de US$ -3.600 millones.
Luego, el Fondo aceptó flexibilizar la exigencia de reservas acumuladas y pasar de metas trimestrales a semestrales. En ese marco, se aplazó la segunda revisión de noviembre de 2025 a enero pasado para medir el período junio-diciembre de 2025.
Y se fijó el calendario con siete auditorías semestrales hasta la finalización del programa en diciembre de 2028, por un desembolso total de US$ 6.000 millones.



