La guerra en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo este miércoles con una ofensiva iraní que golpeó directamente al corazón del comercio energético mundial. Al menos tres buques mercantes fueron atacados en el Estrecho de Ormuz, mientras drones iraníes cayeron cerca del Aeropuerto Internacional de Dubái, el más transitado del planeta para vuelos internacionales.
Según la Oficina de Medios de Dubái, cuatro personas resultaron con heridas leves, aunque las operaciones aéreas continuaron sin interrupciones. El mando militar iraní advirtió que bancos e instituciones financieras de Dubái, Arabia Saudita y Bahréin podrían ser blancos próximos, recomendando a la población mantenerse a más de un kilómetro de esas zonas.
Los barcos atacados
El carguero Mayuree Naree, de bandera tailandesa, fue alcanzado frente a Omán. Veinte tripulantes fueron rescatados, pero tres permanecen desaparecidos. El portacontenedores japonés One Majesty sufrió daños menores cerca de Ras al-Jaima, Emiratos Árabes Unidos. La tripulación está a salvo.
El granelero Star Gwyneth, registrado en las Islas Marshall, recibió un impacto en el casco a 92 km de Dubái, sin heridos. Con estos incidentes, ya son 14 los barcos atacados desde el 28 de febrero, cuando comenzó el conflicto. El tráfico marítimo en Ormuz se redujo drásticamente: apenas siete naves cruzaron desde el 8 de marzo, la mayoría vinculadas a Irán y navegando sin sistemas de identificación.
Cabe recordar, que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, días previos a estos ataques, advirtió fuertes represalias sobre Irán y prometió “fuego, furia y muerte”, en el caso de que sea intervenido el Estrecho de Ormuz. La tensión continúa escalando y se esperan que las próximas decisiones sobre el territorio sean cada vez más complejas.
Escalada en tierra
Mientras tanto, Israel renovó sus bombardeos sobre Teherán y posiciones de Hezbolá en Beirut y el sur del Líbano. Estados Unidos destruyó 16 lanchas iraníes destinadas a colocar minas en Ormuz, aunque el presidente Trump negó que el estrecho esté minado. Expertos advierten que limpiar la zona podría llevar semanas. Irán, por su parte, atacó yacimientos petroleros en Arabia Saudita y Baréin, buscando presionar por un alto el fuego.
El precio del Brent subió un 20% desde el inicio de la guerra, encareciendo el combustible en todo el mundo. Según fuentes de Reuters, la Agencia Internacional de Energía planea liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas, un volumen récord equivalente a tres semanas de tránsito por Ormuz, para intentar estabilizar los mercados.




