El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, encabezó la apertura de un nuevo Centro de Diagnóstico en el barrio de Villa Urquiza, marcando un punto de quiebre en la política de asistencia médica estatal.
Bajo la premisa de "ordenar la demanda" y optimizar los recursos financiados por los contribuyentes locales, el mandatario anunció que el sistema público dejará de funcionar como una "prepaga gratuita" para quienes no residen en el distrito, especialmente ciudadanos extranjeros.
La piedra angular de esta gestión es el programa “Prioridad Porteña”. A través de la línea 147, el sistema de turnos ahora discrimina el lugar de residencia del solicitante, garantizando que los vecinos registrados en la Capital Federal tengan la primera opción en la agenda de especialistas.
Sin la saturación habitual: la novedad para los pacientes
Este nuevo centro funcionará como un nodo de derivación desde los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC), permitiendo que los pacientes accedan a estudios de alta complejidad sin la saturación habitual de las guardias hospitalarias.
El edificio cuenta con una infraestructura moderna de 20 consultorios, áreas de diagnóstico por imágenes, laboratorios de análisis clínicos y una base operativa del SAME. Según cifras oficiales, tras un 2025 que cerró con más de 30 millones de prestaciones, la actual administración busca descomprimir los grandes hospitales generales derivando las consultas programadas a estos centros especializados.
Durante el acto de inauguración, Macri fue tajante al definir su postura política sobre el uso del sistema de salud. "La Ciudad no va a ser más una prepaga gratuita de ningún extranjero", afirmó, vinculando esta decisión a una demanda histórica de los vecinos porteños que veían postergados sus turnos por la afluencia de pacientes de otras jurisdicciones o del exterior.
El Jefe de Gobierno calificó la situación previa como una "injusticia disfrazada de solidaridad", señalando que el mantenimiento de equipos de última generación y profesionales de élite representa un costo que debe volcarse prioritariamente en quienes sostienen el sistema con sus impuestos.
En sintonía con el Ministro de Salud, Fernán Quirós, se ratificó que la Ciudad ya ha comenzado a implementar el cobro de prestaciones a extranjeros, siguiendo modelos de gestión sanitaria vigentes en el resto del mundo.



